Un Grupo Especial (GE) de cumplimiento concluyó en diciembre pasado que los Estados Unidos (EE.UU.) no han implementado por completo las resoluciones de la OMC referentes a la impugnación de Brasil en contra de las subvenciones al algodón.
Según la resolución del GE, constituido conforme al párrafo 5 del artículo 21 del Entendimiento para la Solución de Diferencias de la OMC, que se diera a conocer el 18 de diciembre, las subvenciones de los EE.UU. continúan causando una ‘significativa contención de la subida de los precios’ en el mercado mundial del algodón. El GE concluyó que la eliminación del programa de la Fase 2, que compensaba a las industrias transformadoras y a los exportadores por usar algodón de los EE.UU., no “afectó los efectos de la contención de la subida de precios de los pagos del programa de préstamos de comercialización y los pagos anticíclicos [constantes de los EE.UU.] en el mercado mundial del algodón americano (upland)”. Asimismo, sostuvo que sin dichos pagos, el área sembrada y la producción de algodón de los EE.UU. serían considerablemente menores y los precios mundiales serían, en consecuencia, más altos.
El GE también confirmó la reclamación de Brasil de que las garantías de créditos a la exportación de los EE.UU. constituyeron subvenciones a la exportación, dado que se proporcionaron ‘muy por debajo’ de los tipos mínimos de primas de la OCDE y no se diseñaron para cubrir los costos operativos y las pérdidas a largo plazo del programa. Por lo tanto concluyó que los pagos equivalieron a una elusión de los compromisos de los EE.UU. para la reducción de las subvenciones a la exportación, de conformidad con el Acuerdo sobre la Agricultura, y una violación de disposiciones del Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias.
Los EE.UU. apelan para evitar la amenaza inminente de una retorsión cruzada
Como era de esperar, los EE.UU. apelaron el veredicto del GE sobre cumplimiento el pasado 13 de febrero. El procedimiento de apelación puede tomar hasta tres meses.
Si el Órgano de Apelación (OA) confirma la resolución del GE sobre cumplimiento, Brasil podrá reactivar su pedido de autorización del 7 de octubre del 2007 para tomar contramedidas. En dicha solicitud, Brasil argumentó que las asimetrías entre las dos economías son tan grandes que el simple hecho de imponerles derechos de importación adicionales a sus productos “tendría un impacto negativo mucho mayor sobre Brasil que sobre los Estados Unidos”.
Por consiguiente, buscó el derecho de ejercer una ‘retorsión cruzada’ en la ‘medida necesaria’ mediante la suspensión de las obligaciones de protección de la propiedad intelectual (en derechos de autor, marcas, patentes, derechos de propiedad industrial y la protección de información no divulgada), así como la suspensión de concesiones en varios sectores de servicios. Brasil le solicitó al Órgano de Solución de Diferencias (OSD) que le concediera autorización para tomar dichas contramedidas por un monto anual de $1.037.000 millones de dólares. Los EE.UU. han impugnado tanto el monto como la necesidad de una retorsión cruzada; y le han pedido a la OMC que arbitre el asunto.
Incluso si Brasil ganase en definitiva la impugnación de cumplimiento, probablemente no será capaz de aplicar sanciones sino hasta el otoño próximo, como mínimo, debido a los plazos necesarios; primero para la apelación y luego para el arbitraje de las contramedidas propuestas. Recordemos que Brasil presentó su primera solicitud de celebración de consultas relativa a la diferencia referida en octubre de 2002.
Se establece un nuevo Grupo Especial para las subvenciones agrícolas de los EE.UU.
Con relación a todo lo anterior, el pasado 17 de diciembre el OSD estableció un GE único para analizar las alegaciones de Brasil y Canadá respecto a que, entre 1999 y 2005, con excepción de 2003, los EE.UU. sobrepasaron su límite de gastos anuales para las subvenciones causantes de distorsión al comercio. Ambos países sostienen que parte de la ayuda de los EE.UU. se ha calculado inadecuadamente y se ha considerado que no causa distorsión al comercio. Brasil también incluyó las garantías de créditos a la exportación de los EE.UU. en su reclamación.
Canadá ha admitido abiertamente que parte de su motivación para participar en la diferencia es influir en la dirección de la ley agrícola de los EE.UU., la cual está actualmente cerca de pasar por un debate de gran escala en el Congreso. Los EE.UU. dijeron al OSD que sus programas agrícolas se diseñaron para cumplir con la OMC, y que algunas de las medidas impugnadas dejaron de existir hace cinco años.
Las partes acordaron que las reuniones del GE relacionadas con esta diferencia estarán abiertas al público.