PuentesVolumen 9Número 1 • marzo de 2008

Los AAE: ¿Una amenaza para el comercio Sur-Sur?


Brasil ha expresado graves preocupaciones por las posibles nuevas limitaciones al comercio Sur-Sur suscitadas por los acuerdos de asociación económica (AAE) celebrados entre la Unión Europea (UE) y países africanos, del Caribe y del Pacífico.

En una declaración presentada ante el Consejo General de la OMC el 5 de febrero, Brasil destacó los efectos negativos de la llamada cláusula de ‘nación más favorecida’ (NMF) incluida en los AAE.

Las disposiciones de ese tipo están presentes –aunque con leves diferencias– en todos los modelos de AAE. Hasta el momento, sólo los 15 países Miembros del Cariforum han firmado un acuerdo regional completo con la UE. Algunos otros países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) han puesto en marcha acuerdos provisionales para el comercio de mercancías, aunque las negociaciones continúan en otros aspectos de esa nueva relación comercial con Europa. Entre estos están los servicios, la inversión, las políticas de competencia, la contratación pública y los derechos de propiedad intelectual.

La cláusula de NMF en el AAE del Caribe

El AAE del Caribe –el único que se ha firmado hasta ahora– exige que los países del Cariforum concedan un tratamiento más favorable a la UE que aquel que la región o cualquiera de sus Estados miembros por separado conceda a ‘cualquier economía comercial importante’ de acuerdo con un tratado de libre comercio (TLC) celebrado después de la firma del AAE.

A su vez, una ‘economía comercial importante’ es definida como cualquier país desarrollado, o “cualquier país o territorio cuya participación en las exportaciones mundiales de mercancías sea superior al 1% en el año anterior a la entrada en vigencia del acuerdo de libre comercio”. En el caso de un acuerdo de libre comercio pactado con un grupo de países, la disposición se aplica si la participación conjunta del grupo en las mercancías mundiales sobrepasa el 1.5%. Las partes del AAE tienen la posibilidad de renunciar a la obligación de NMF si lo hacen por consentimiento mutuo.

Un desincentivo para la ampliación del comercio entre países en desarrollo

Brasil expresó ante el Consejo General que una obligación de NMF dejaría a los países ACP sin ningún “incentivo para negociar acuerdos con otros países en desarrollo que tengan condiciones de acceso a los mercados más favorables que aquellas que tiene la UE. [...] En realidad, esas condiciones de las que goza la UE en el mercado de los países ACP son el ‘tope’ del acceso en dichos mercados. De tal forma, los países ACP tendrán que tomar en cuenta la competitividad de la industria de la UE cuando negocien con otros países en desarrollo.”

Según Brasil, las cláusulas de NMF tendrían un grave impacto sobre el comercio Sur-Sur. Por ejemplo, “desalentarían o incluso impedirían que terceros países negocen TLCs con países que formen parte del AAE”. Brasil también señaló que dichas disposiciones tenían el potencial de debilitar las iniciativas dirigidas a integrar a los países en desarrollo en el sistema de comercio mundial, incluidas las negociaciones en curso sobre el Sistema General de Preferencias Comerciales, y los esfuerzos que algunos países en desarrollo están haciendo para ampliar el acceso a los mercados libres de aranceles para los países menos adelantados.

Brasil expresó que, en parte, estaba planteando el problema debido a preocupaciones sistémicas y jurídicas que afectarían a todos los miembros de la OMC (y particularmente a los países en desarrollo), pero también debido a ‘objeciones muy concretas’ que surgen a partir de las implicaciones que las cláusulas de NMF tienen sobre su propio comercio con otros países en desarrollo, el cual representa actualmente el 55% de su comercio total.
Cerca de una docena de países en desarrollo –incluyendo a China, India y Sudáfrica– manifestaron su apoyo a la intervención de Brasil.

Los asuntos relacionados con acuerdos comerciales bilaterales se discuten normalmente en el Comité de Acuerdos Comerciales Regionales de la OMC. Sin embargo, una fuente brasileña apuntó que el ‘limbo legal’ que rodea a los AAE –ninguno de los cuales ha sido notificado a la OMC– dificultaría la realización de un análisis oportuno de las disposiciones sobre NMF.