Puentes • Volumen 9 • Número 2 • mayo de 2008
EE.UU., el APC con Colombia nuevamente entre dos fuegos
A principios de abril la Cámara de Representantes de los Estados Unidos (EE.UU.) volvió a manifestarse en contra de la política comercial de la administración de George Bush. Esta vez quien quedó en medio de esa ‘batalla’ fue el Acuerdo de Promoción Comercial (APC) con Colombia. La Cámara aprobó por 224 votos contra 195, una resolución que elimina el plazo perentorio de 90 días legislativos para aprobar o desechar el Acuerdo. Por consiguiente, se pospone indefinidamente cualquier tipo de acción sobre el Acuerdo.
Antes de someterlo al Congreso, la administración Bush había sostenido un intenso cabildeo entre la oposición demócrata para buscar la aprobación del texto. Al no ser esto posible, Bush trató de forzar la votación en un plazo perentorio y así medir si los demócratas asumirían el costo político de rechazar el APC. La decisión, adoptada a iniciativa de la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, implicó modificar las reglas del “Fast Track” que obligaba al legislativo a votar los tratados sometidos por la Administración dentro de los 90 días posteriores a su presentación. De esta forma, ya no hay un plazo final para decidir sobre el APC y por lo tanto, el objetivo del Presidente Bush se vio truncado.
En noviembre pasado, muchos congresistas demócratas, incluyendo a Pelosi, votaron por la aprobación del APC con Perú, luego de que el Acuerdo fuera renegociado para reforzar ciertas disposiciones en materia laboral, medio ambiente y acceso a medicamentos. Las nuevas disposiciones fueron una exigencia de los EE.UU. para aprobar el APC. Dichas disposiciones surgieron luego de una negociación entre los líderes demócratas y la administración del presidente Bush. A pesar de que Colombia también renegoció su acuerdo en forma similar, los sindicatos en EE.UU. se oponen al mismo. El motivo principal radica en que el país andino presenta una tasa de violencia contra los sindicalistas muy elevada, no obstante haya bajado significativamente en los últimos tiempos.
La Federación Americana del trabajo - Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO, por sus siglas en inglés), junto con organizaciones como Human Rights Watch, se oponen fuertemente al tratado comercial por considerar que el gobierno de Colombia no hace lo suficiente para proteger a los líderes sindicales. Juntos han hecho campaña en el Congreso norteamericano para manifestar su oposición.
Las elecciones
Muchos creen que el resultado de la negativa ha sido una suma de factores, por los cuales se les hacía imposible a los demócratas apoyar al APC con Colombia en este momento. Vale aclarar que los dos candidatos demócratas que aspiran a las próximas elecciones presidenciales, Barack Obama y Hillary Clinton, habían apoyado el acuerdo con Perú y actualmente se manifiestan contrarios al pacto con Colombia en estas condiciones.
Kimberly Ann Elliott, del ‘Centro para el Desarrollo Global’ sugirió que, uno de estos factores son las elecciones presidenciales de los EE.UU. Ella dijo que tal vez si las elecciones no serían inminentes, el APC hubiera recibido el apoyo necesario por parte de los demócratas para que pase. Colombia es el aliado más férreo de EE.UU. en la región y representa un bastión contra los intentos de Hugo Chávez de aumentar su influencia en la región, sostuvo. En un año electoral, los sindicatos norteamericanos no van a permitir que los demócratas evadan el tema. Al mismo tiempo, los demócratas no pueden ignorar los reclamos de los sindicatos, ya que los mismos contribuyen financieramente y con poder de organización.
Respuesta de Colombia
El vice presidente de este país, Francisco Santos, había calificado los argumentos de AFL-CIO y de algunas organizaciones humanitarias opuestas al APC con EE.UU., como una “campaña maliciosa” que “trata de retratar a Colombia [...] como si fuera 15 o 20 años atrás”. En esa misma reunión que se llevó a cabo el 18 de abril en la Cámara de Comercio estadounidense, Santos manifestó su frustración diciendo “no importa cuánto hagamos, no importa cuánto progreso demostremos, nunca es suficiente…”.
Plazo indefinido
Los últimos acontecimientos sobre el tema relatan la existencia de negociaciones entre la Casa Blanca y el Senado norteamericano para que la aprobación del APC no quede postergada indefinidamente. La administración Bush estaría estudiando una propuesta del Comité de Finanzas del Senado para extender el Programa de Asistencia para Ajuste del Comercio (TAA, por sus siglas en inglés). Esta medida sería uno de los requerimientos de los Demócratas para afrontar la crisis económica que atraviesa ese país
Se cree que Nancy Pelosi no se ocupará del asunto APC Colombia hasta junio de este año. Para esa fecha el Congreso estadounidense espera tener resueltas cuestiones prioritarias como la ley agrícola estadounidense y de los fondos de emergencia suplementarios para las guerras en Afganistán e Irak.