PuentesVolumen 13Número 5 • septiembre de 2012

Un ejercicio práctico sobre cómo incorporar un enfoque de género en dos áreas del ámbito comercial


by Alejandra Eguíluz Zamora, Alma Espino y María Inés Vásquez

Discuss this articleShare your views with other visitors, and read what they have to say

La expansión del comercio internacional ha mostrado tener impactos diferenciados en hombres y mujeres. En ese marco, se plantea el desafío acerca de cómo utilizar iniciativas concretas de comercio como medios para promover la equidad de género y el empoderamiento. El objetivo de este artículo es plantear algunas estrategias para incorporar un enfoque de género en los acuerdos comerciales y en proyectos de promoción de negocios y acceso a mercados.

Varias autoras han mostrado cómo la expansión del comercio internacional tiene impactos diferenciados en hombres y mujeres debido a factores relacionados con la disponibilidad de los recursos, las normas de las instituciones laborales, los sistemas de derechos de propiedad, el acceso a mercados y otras condiciones sociales y económicas. Este reconocimiento ha abierto un espacio para la generación de iniciativas destinadas a profundizar la comprensión de la relación entre el comercio y el desarrollo social y económico de las mujeres, y a promover el aprovechamiento de las oportunidades que puede generar la apertura comercial para ellas en América Latina y el Caribe. Uno de los desafíos es cómo utilizar iniciativas concretas de comercio como medios para promover la equidad de género y el empoderamiento. Este artículo busca plantear algunas estrategias para incorporar una perspectiva de género en las iniciativas comerciales de manera que se conviertan en vehículos de promoción de ambos conceptos.

De dónde partimos: un mapeo de los avances en América Latina y el Caribe

El comercio puede generar efectos positivos sobre los salarios, reducir la brecha salarial, incrementar el empleo femenino, mejorar las capacidades técnicas, productivas y empresariales y aumentar el acceso a los mercados. Alcanzar estos efectos positivos de manera equitativa para hombres y mujeres depende de la puesta en marcha de políticas públicas orientadas específicamente a este fin y que incorporen un enfoque de equidad de género que, entre otros aspectos, revele la situación de desventaja de las mujeres en los mercados laborales, la carencia de servicios públicos que alivien sus responsabilidades del hogar y las dificultades en el acceso a recursos e información. ¿Cómo afrontar este reto?. A pesar de los avances en las políticas de igualdad quedan aún desafíos importantes como la falta de herramientas metodológicas que ayuden a incorporar la perspectiva de género, la carencia de información desagregada por sexo y la visión de los especialistas de comercio que suelen ver el tema de género como algo más propio de la órbita de las políticas sociales. Este panorama abre un espacio amplio para la discusión sobre la manera de estimular la incorporación del enfoque de género en el ámbito del comercio, al menos en dos niveles de acción: a) a nivel político, abriendo espacios de incidencia entre los actores e instituciones de género y los de comercio; b) a nivel metodológico, con herramientas que fomenten la aplicación práctica del enfoque en iniciativas concretas. A continuación se describe un primer ensayo para el segundo nivel de acción.

Incorporación del enfoque de género en dos áreas del comercio

La justificación del enfoque de género se basa en el reconocimiento de que no existen políticas o iniciativas neutras al género y que es necesaria la integración del análisis de las relaciones entre los sexos y de impactos diferenciales en hombres y mujeres en el diagnóstico, formulación, implementación y monitoreo de las iniciativas con el objetivo de revertir las condiciones que generan desigualdades.

Presentamos algunas sugerencias sobre la incorporación del enfoque de género en dos tipos de iniciativas: los proyectos de desarrollo de negocios y acceso a mercados con pequeños productores y productoras, y la negociación e implementación de acuerdos comerciales.

Incorporación del enfoque de género en proyectos de promoción de negocios y acceso a mercados

La intervención en este tipo de proyectos suele consistir en actividades de capacitación técnica para procesos productivos, procesos de inversión y acceso al crédito, y para la administración y gestión del negocio y comercialización. A efectos de sumar un enfoque de género, el diseño del proyecto debe considerar las siguientes cuestiones: ¿Afectan las soluciones propuestas de manera diferente a los beneficiarios de ambos sexos? ¿En qué aspectos? ¿Qué medidas concretas se pueden contemplar en el diseño e implementación de la intervención para evitar las eventuales inequidades y/o para fomentar positivamente la equidad y el empoderamiento del sexo en posición más desventajosa? El cuadro siguiente (ver en PDF) muestra indicadores específicos que ayudan a responder las cuestiones planteadas.

La primera fila no tiene en cuenta el impacto diferenciado que las actividades del proyecto pudieran tener en hombres y mujeres, mientras que la segunda presenta de forma más afinada cómo lograr un impacto diferenciado en ambos sexos. Una vez delimitados los conceptos y conociendo bien la situación de la que se parte, establecer metas numéricas para cada uno de esos indicadores. Es decir, no sólo fijar como objetivo el incremento en un 50% del ingreso familiar gracias al progreso del negocio, sino que de ese ingreso, la mujer miembro de la familia disponga de manera autónoma de al menos el 50%. La introducción de esta meta adicional condiciona la planificación del proyecto, dado que será necesario definir el mecanismo para cumplirla (por ejemplo, abriendo cuentas de ahorro a nombre de la mujer beneficiaria). Igualmente, si el proyecto fija como objetivo que al menos el 50% de los puestos directivos sean ocupados por mujeres - la meta concreta dependerá de la distribución por sexos de los participantes - las actividades de capacitación deberá privilegiar la apropiación y sostenibilidad de las nuevas capacidades y habilidades de liderazgo a las mujeres de la comunidad.

La propuesta de indicadores de empoderamiento que se encuentra en la última columna tiene por objetivo provocar una reflexión sobre los impactos indirectos potenciales del proyecto, pero su inclusión conlleva desafíos de medición y atribución.

Incorporación del enfoque de género en acuerdos comerciales

Un acuerdo comercial tiene por objetivo intensificar las corrientes de comercio a través de la eliminación progresiva de aranceles y barreras no arancelarias. Los acuerdos abordan disposiciones sobre el comercio de mercancías y servicios, inversiones, derechos de propiedad intelectual, políticas de competencia, regulación laboral, prácticas aduaneras, compras gubernamentales y resolución de controversias, entre otros. Su puesta en marcha puede tener efectos económicos, sociales, ambientales, positivos y negativos.

La perspectiva de género puede incluirse tanto en las evaluaciones de impacto previas a la implementación del acuerdo (ex ante), como durante los procesos de negociación y también una vez que el acuerdo está en vigencia (ex post). Las evaluaciones requieren contar con indicadores desagregados por sexo para identificar cambios en la situación de las mujeres (acceso al empleo, participación en sectores económicos, generación de ingresos, trabajo no remunerado) y en las brechas de género (salarial, jornadas laborales, condiciones de empleo) producidos por el acuerdo comercial. Las evaluaciones se pueden complementar con estudios de caso en base a técnicas cualitativas (entrevistas, grupo focal) y con consultas a diferentes agentes involucrados.

¿Por qué una evaluación ex ante de impactos potenciales? Es la manera de estimar los impactos sobre igualdad de género que provocaría la implementación de ciertas disposiciones de un acuerdo comercial. Se identifican impactos negativos y  situaciones de desigualdad de género en sectores económicos que permiten diseñar estrategias para aprovechar oportunidades y disminuir posibles riesgos generados por el acuerdo comercial, como posibles desplazamientos de puestos de trabajos y actividades económicas bajo el impacto de la competencia externa.

¿Cuánto se puede hacer durante las negociaciones? En este proceso es importante la participación de instituciones de gobierno y organizaciones de la sociedad civil que contribuyan a asegurar la incorporación de la equidad de género en el debate y de forma concreta en el acuerdo. Los capítulos laborales, de cooperación y compras públicas, por ejemplo, son espacios propicios para la incorporación del enfoque de género y en ellos debería incluirse de forma explícita la adopción de  estrategias y actividades directamente dirigidas a: (i) mejorar las condiciones laborales de las mujeres (protección de derechos); (ii) promover el acceso de grupos productivos de mujeres o empresarias a las oportunidades de negocio abiertas por el acuerdo; y (iii) fortalecer y capacitar a las micro y pequeñas empresas lideradas por mujeres para que compitan en procesos de compras públicas.

Durante la vigencia del acuerdo, la evaluación de los impactos reales (ex-post) examinará si estos están dentro del rango esperado y permitirá la elaboración de políticas de ajuste para apoyar a los sectores afectados y aprovechar plenamente los beneficios aún no materializados. Por ejemplo, se puede observar si el aumento de la incorporación de las mujeres al trabajo remunerado resultante de la expansión del comercio ha ampliado también las oportunidades de empleo en ciertas ramas de actividad, tipo de ocupaciones y puestos de trabajo; o si por el contrario se ha mantenido la concentración de las mujeres en las actividades en las que tradicionalmente trabajaban. Otro aspecto de interés es si las brechas salariales desfavorables a las mujeres se mantienen, aumentan o disminuyen. El análisis y la elaboración de propuestas debería realizarse en un comité específico (o grupo de trabajo) creado para tal efecto como parte del marco institucional de administración del acuerdo comercial.

Finalmente, las estrategias para facilitar la implementación de los acuerdos suelen implicar reformas institucionales y legislativas, actividades de capacitación a funcionarios y tomadores de decisiones vinculados a la gestión del comercio, actividades de diseminación al sector privado y sociedad civil y programas de fortalecimiento a micro y pequeñas empresas. Estas áreas abren espacios para promover una participación equitativa de funcionarias, empresarias y grupos de mujeres en las actividades de capacitación y diseminación, así como en el acceso a los servicios empresariales promovidos por el Estado.

Conclusiones y algunas recomendaciones adicionales

Los estudios revelan la necesidad de incorporar enfoques de género de manera sistemática y transversal. La sensibilización de los actores de comercio se refleja en la promoción de marcos metodológicos que se apliquen en los diferentes niveles del ámbito de la política comercial.

Los proyectos de fomento de negocios y acceso a mercados con poblaciones mixtas tienen un gran potencial para convertirse en herramientas de equidad y empoderamiento, siempre que se agregue una visión de género desde el principio en la fase de diseño diseño y se mantenga metódicamente en la selección de los objetivos generales, resultados, actividades e indicadores de medición. La experiencia indica que es especialmente efectiva la inclusión de actividades afirmativas en el diseño del proyecto que van expresamente dirigidas al sexo en situación desfavorecida, lo que permite el logro de impactos más profundos.

En el proceso del acuerdo comercial se abren varias oportunidades para incorporar el enfoque de género. Durante la negociación, mediante la participación de las instituciones representantes de mujeres a la mesa de diálogo y la implementación y análisis de evaluaciones ex-ante que ofrezcan información desagregada por sexo. Durante la implementación, las evaluaciones ex-post que demuestren los efectos causados y sirvan de base para la incorporación de políticas de ajuste. De cara al futuro hay que fomentar el involucramiento de las instituciones representativas de la igualdad entre los géneros en todas las fases del acuerdo comercial.

* Es economista, labora para el Banco Inter-Americano de Desarrollo (BID) liderando la iniciativa de género y comercio en el Sector de Integración y Comercio. Tiene 17 años de experiencia en desarrollo competitivo del sector privado y acceso a mercados.

**  Economista, investigadora del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración de la Universidad de la República. Se desempeña también como Coordinadora del Área de Desarrollo y Género del Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Desarrollo- Uruguay (CIEDUR).

*** Abogada, especialista en gestión pública y consultora en temas de diseño institucional, modernización del Estado y comercio y género para distintas organizaciones internacionales.

Ver, por ejemplo, Fontana, M., Joekes, S., Masika, R. (1998): Global trade expansion and liberalistation: gender issues and impacts, BRIDGE Report Nº42, Institute of Development Studies, University of Sussex y Fontana, M. (2009) ‘The Gender Effects of Trade Liberalization in Developing Countries: A Review of the Literature’ en Bussolo, M. and De Hoyos, R. (eds), Gender Aspects of the Trade and Poverty Nexus: A Micro-Macro Approach, Basingstoke: Palgrave Macmillan.

El concepto de equidad de género reconoce que las mujeres y los hombres tienen diferentes necesidades y poder, y que estas diferencias se deben identificar y abordar de un manera que rectifique el desequilibrio entre los sexos. La equidad es el medio, la igualdad es el resultado (”Principios para el Empoderamiento de las Mujeres. La igualdad es un buen negocio“, ONUMUJER y Pacto Mundial de las Naciones Unidas - UNGC), disponible en: http://bit.ly/x4RGuQ

Empoderamiento es el proceso mediante el cual un sexo asume el control sobre su vida: establece su propia agenda, adquiere habilidades y aumenta su autoestima, solucionando problemas y desarrollando la autogestión (Ibid).

El tema de la cooperación entre los países firmantes puede estar incorporado en un capítulo independiente o incluido en los diversos capítulos del acuerdo comercial.

Add a comment

Enter your details and a comment below, then click Submit Comment. We’ll review and publish the best comments.

required

required

optional