Luego del fracaso de las negociaciones multilaterales en julio, algunos comenzaron a cuestionarse si la OMC es el foro correcto para negociar una mayor apertura comercial. ¿Por qué razón las negociaciones no han podido tener éxito durante tanto tiempo? ¿Deberían los líderes comerciales mirar hacia otro lado - tal vez cerca de casa - para obtener una mayor liberalización comercial?
Acuerdos Preferenciales: ¿un camino para liberalizar el comercio mundial?
Mientras que aparecían los primeros contratiempos en las conversaciones de Doha, comenzaban a florecer los acuerdos regionales en todo el mundo. Actualmente los acuerdos preferenciales (AP) que ya son más de 300, parecieran estar multiplicándose por todos lados.
¿Qué significa esta tendencia para el futuro de la gobernanza económica mundial? ¿Será que el sistema multilateral de comercio se está volviendo obsoleto?
Los propulsores de los AP sostienen que, lejos de ir en detrimento del sistema multilateral, los acuerdos regionales son más fáciles de negociar y son un complemento políticamente más fácil de digerir.
El regionalismo es el camino al libre comercio, sostienen los partidarios de esta posición. Los AP ayudan a consolidar el apoyo político de los productores, agricultores y otros exportadores, haciendo que luego estos mismos grupos sean más proclives a luchar por una reducción de las barreras comerciales a todos los niveles, argumentan.
En un reciente estudio, Antoni Estevadeordal del Banco Interamericano de Desarrollo, Caroline Freund del Banco Mundial y Emanuel Ornelas de la London School of Economics, consideran que “los ‘multilateralistas’ no parecen tener mucho de qué preocuparse”. Los expertos analizan cómo el regionalismo afectó la liberación comercial unilateral en 10 países de América Latina durante la década de los noventa. El estudio muestra que los acuerdos regionales causaron reducciones arancelarias más profundas que las realizadas a nivel multilateral.
Según este estudio, todos los acuerdos comerciales, incluyendo aquellos que son discriminatorios, aumentan las exportaciones y debilitan aquellas industrias que no pueden competir con los mercados externos. De esta forma, un sector exportador que se retrae debilita a las partes interesadas locales que podrían abogar por medidas proteccionistas, y al mismo tiempo, aumenta la influencia económica de actores que tienen mayor interés por alcanzar una liberalización comercial más profunda.
¿Sigue siendo el multilateralismo el mejor enfoque?
A pesar de esto, algunos críticos como el famoso economista Jagdish Bhagwati, sostienen que los AP violan el principio de no discriminación debido a que dichos acuerdos solamente otorgan preferencias a las partes signatarias. Dicho principio, conocido como Nación Más Favorecida (NMF), sirvió de base para la creación de sistema multilateral de comercio de la posguerra. Por lo tanto, los países, en vez de operar bajo un único sistema multilateral que lo engloba todo, deben navegar en un sistema convulsionado de AP que muchas veces se contraponen y se contradicen entre sí.
Según este autor, la salida del multilateralismo crea ineficiencias innecesarias en el sistema de comercio mundial. Asimismo, dificulta el consenso para lograr un acuerdo multilateral que liberalice el comercio mundial. Bhagwati dice que los AP “actúan como termitas” porque dichos acuerdos “se están comiendo al sistema multilateral de comercio” de manera progresiva.
La Comisión Warwick de la Universidad del mismo nombre, llegó a la misma conclusión. Los expertos concluyeron que la reciente proliferación de AP “ha innecesariamente aumentado los costos comerciales y conllevan implicaciones preocupantes para el régimen mundial de comercio en términos de estabilidad, imparcialidad, oportunidad y coherencia”. La Comisión recomendó que los países industrializados más grandes “se abstengan de celebrar AP entre ellos” como una muestra de su compromiso con el sistema multilateral de comercio.
Los países ricos generalmente usan a los AP para presionar a las naciones en desarrollo a realizar concesiones en otras áreas, como la apertura de flujos de capitales o estándares en materia ambiental y laboral. Bhagwati sostiene que en las negociaciones bilaterales las naciones más débiles se ven obligadas a realizar ofertas que en última instancia pueden dañar a sus economías.
Los escépticos del regionalismo sostienen que los acuerdos regionales y bilaterales nunca podrán ocupar el lugar que ocupa el comercio multilateral, debido a que los AP no reducen las subvenciones causantes de distorsión al comercio. “¿Y cuál es el acuerdo de libre comercio que ha logrado una reducción de las subvenciones?”, preguntó el Director General de la OMC Pascal Lamy cuando inauguraba el Foro Público de la OMC que se llevó a cabo el 24 y 25 de septiembre. “¿No es acaso la reducción de las subvenciones que distorsionan el comercio, esencial para igualar el terreno en las relaciones comerciales internacionales?”.
“Por muy imperfecto que sea actualmente el sistema de la OMC, no veo sinceramente que haya otras opciones”, dijo Lamy.