PuentesVolumen 10Número 2 • mayo de 2009

Acceso a medicamentos y salud pública otra vez en debate


Discuss this articleShare your views with other visitors, and read what they have to say

La confiscación de medicamentos  genéricos en tránsito por Holanda que sucediera hace unos meses, reavivó una vez más el debate sobre propiedad intelectual y el derecho a la salud de los países más pobres.

La más reciente edición de la defensa de los medicamentos genéricos y la salud pública a nivel internacional tuvo origen en  diciembre de 2008, cuando un cargamento de losartán de potasio dirigido de la India a Brasil, fue confiscado por autoridades holandesas en su tránsito por Holanda, y finalmente remitido a su puerto de origen. El losartán es un ingrediente que se utiliza para la producción de medicinas destinadas al tratamiento de la hipertensión  - una de las principales causas de muerte  en Brasil y en Latinoamérica-, y el cual no goza de una patente ni en Brasil ni en la India, pero sí en territorio holandés.

El malestar de los gobiernos brasileño e indio no se hizo esperar en la OMC, quienes condenaron y calificaron de desmedidas las acciones de la Unión Europea. “La protección de la propiedad intelectual no puede suplantar la protección de valores más fundamentales como la protección de la vida y el derecho a promover la salud pública”, habría replicado en son de protesta el Embajador de Brasil, Roberto Azevedo, ante el Consejo General de la OMC el pasado tres de febrero. Cabe mencionar que la gran mayoría de los pacientes brasileños que padecen hipertensión dependen del sistema de salud pública para su tratamiento.

Según oficiales europeos, su acción está justificada por el nivel “significativo y preocupante” del comercio de medicinas ilegales. En 2007, el 40 por ciento de los 76 millones de bienes falsificados y objeto de piratería fueron  confiscados e interceptados por las autoridades europeas mientras éstos se encontraban en tránsito, apuntó la delegación europea en su réplica.

El conflicto en contexto

En el centro de este asunto se encuentra, por un lado, la posibilidad de impedir el tránsito de un cargamento de medicinas genéricas por motivos de sospecha de violaciones a la propiedad intelectual, y por el otro, el derecho a proteger la salud pública consagrado en diferentes disposiciones de la OMC, así como la libertad de tránsito de esos medicamentos conforme al artículo V del GATT.

La normativa europea, en particular el Reglamento europeo 1383 del 22 de julio de 2003, faculta a las autoridades europeas para que éstas destruyan los productos que infrinjan un derecho de propiedad intelectual  sin necesidad de otorgar compensación alguna. Sin embargo, y según alegan las partes afectadas, esta aplicación extraterritorial de los derechos de patentes contradice el principio de protección territorial establecido en el Acuerdo de los Aspectos sobre Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio (ADPIC), así como el espíritu de la Declaración sobre ADPIC y Salud Pública (ver artículo relacionado de Frederick M. Abbott en la página 19). Este instrumento, que fue una de las ganancias más importantes en el lanzamiento de la Ronda Doha, permite que aquellos países que no posean la capacidad de producir medicinas genéricas las importen desde otra procedencia.

Otros casos en Latinoamérica

No es la primera  y probablemente no sea  la última vez que incidentes de esta índole ocurren, y tampoco es él el único perjudicado, enfatizó Brasil. En efecto, la delegación brasileña resaltó que sus investigaciones apuntaban a que más de una docena de cargas de esa naturaleza habían sido detenidas por funcionarios holandeses en 2008, de las cuales alrededor de la mitad habían sido finalmente destruidas. Este precedente es muy peligroso, estiman Brasil y la India.

El apoyo de algunos países de la región latinoamericana a esta moción proviene del hecho de que hay indicios de que Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela también han experimentado una situación similar. Hasta el momento, solamente Ecuador ha confirmado haber pasado por circunstancias parecidas el año pasado. El resto sigue recopilando la información con ayuda de sus industrias y gobierno para eventualmente evaluar el daño que las confiscaciones europeas pudieran estar ocasionando sobre sus enfermos.

Efectos nocivos

A pesar de que la UE alega que muchos países deberían estar agradecidos por las acciones que emprende en la lucha contra las medicinas falsas, los efectos positivos no están claros para el mundo en desarrollo.  El retraso o la negación al acceso a la medicina que podría menguar el dolor o evitar la muerte, es de gran peso para Brasil, la India y ciertamente para muchos otros actores. Brasil en tal sentido puntualizó que la media tonelada confiscada de losartán era suficiente para tratar a 300,000 pacientes por un mes entero.

Si a ese cálculo además se suma el menoscabo al trabajo de organizaciones altruistas como Médicos Sin Fronteras, la Fundación Clinton, o la Fundación Bill y Melinda Gates, quienes  facilitan el acceso a medicamentos genéricos,  como destacó la delegación de la India, el perjuicio podría ser altísimo. Por el momento tanto Brasil y la India siguen evaluando la conveniencia de recurrir al mecanismo de solución de diferencias de la OMC, o bien proseguir por la vía política para restablecer ese equilibro a veces difícil entre salud y propiedad intelectual.

Add a comment

Enter your details and a comment below, then click Submit Comment. We’ll review and publish the best comments.

required

required

optional