PuentesVolumen 11Número 1 • marzo de 2010

Integración económica, desarrollo y combate al cambio climático en la agenda CARICOM


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La crisis mundial ha venido poco a poco perdiendo fuerza, dejando una importante factura en las economías caribeñas. La Comunidad de Estados del Caribe (CARICOM) tendrá este año importantes retos que enfrentar con miras a fortalecer sus lazos comerciales y procura profundizar sus mecanismos de integración económica.

Los líderes caribeños están realizando esfuerzos para lograr incrementar el empleo, el ingreso de las divisas y reactivar sus economías. Ante un panorama como éste, donde los países requieren recuperarse internamente, la meta de lograr consensos regionales se vuelve más difícil de conseguir. CARICOM ha buscado que sus países miembros mejoren su economía por medio de la toma de decisiones a nivel regional en áreas de común interés.

Uno de los objetivos más importantes para la organización es hacer realidad el Mercado Único y Económico Caribeño (MUEC) que les permita a los gobiernos caribeños tener un brazo más fuerte en las negociaciones internacionales, sobre todo en lo relativo al comercio internacional. Esto a su vez se podría traducir en mejoras sobre su peso específico, así como un apuntalamiento del crecimiento económico de los pueblos.

La creación del MUEC lograría una eficiencia comercial importante en la región pues agilizaría procesos y la libre movilidad de recursos humanos, materiales y naturales, ayudando al desarrollo en conjunto y la transferencia de tecnología. El alcance de esta unión, formada por distintos órganos, abarca aspectos sociales, económicos, políticos y de ambiente, así como temas sensibles con un notable impacto regional.

El MUEC ha sido un proyecto aplazado y controvertido en la región, principalmente por las medidas en cuanto a movilidad de personas en el ámbito profesional y técnico. Al respecto, en una reunión en el mes de enero de la Organización Económica del Caribe Oriental (OECO) se planteó el inicio para junio próximo de la Unión Económica del Caribe Oriental, iniciativa paralela al MUEC que busca dar realidad al proyecto de integración regional. Para este fin se están desarrollando proyectos para monitorear la Unión, en particular en el ámbito laboral. Durante una mesa de trabajo con estadísticos de la región, realizada entre el 25 y 30 de enero pasado, se dieron las bases y el esquema para el desarrollo del Sistema de Información del Mercado Laboral en la OECO[1]. Esta iniciativa junto a otras como el proyecto de la Estrategia Regional para el Desarrollo de Estadísticas (RSDS, por sus siglas en inglés) son plausibles y marcan un paso con miras a fortalecer la integración económica caribeña.

Los líderes de la región proponen la tesis de que si los Estados caribeños trabajan por separado, no lograrán más que subsistir el día a día, pero que si por el contrario se aúnan esfuerzos entre todos, el propósito se torna cada vez más sencillo. Esta es la idea base del proceso de integración regional pero que tiene que ser corroborada con resultados tangibles aún pendientes.

Cambio climático, otra preocupación para las economías caribeñas

Otro de los temas que afectan directamente las economías caribeñas es el medio ambiente, el cual ha tomado fuerza en la agenda internacional tanto por los impactos del cambio climático como por los costos de la implementación de medidas de mitigación y/o adaptación al mismo. Los países del CARICOM sufren las consecuencias que implica el cambio climático. Los fenómenos ambientales, que son producto de la explotación de los recursos naturales, han perjudicado a las economías caribeñas en una medida importante.

La campaña “1,5 Grados para Permanecer Vivos” promovida por el bloque durante la Cumbre de Copenhague realizada en diciembre de 2009, buscó concientizar sobre el mayor riesgo y los efectos irreversibles que están sufriendo las zonas costeras del Caribe. Edwin Carrington, secretario general de CARICOM, en esa oportunidad fue enfático en aseverar que las consecuencias del fenómeno caerán también sobre sectores económicos como los de agroindustria, pesca y turismo.

El turismo es una fuente importante de ingresos para los países caribeños, quienes disponen de una posición geográfica única, entre dos de los mercados turísticos más importantes del mundo en ambas orillas del Océano Atlántico. Las consecuencias del fenómeno del cambio climático representadas en desastres naturales y las condiciones meteorológicas extremas, si bien impactan a todas las regiones del mundo, son en los países con una mayor vulnerabilidad donde los costos de medidas para adaptación y mitigación son mayores.

En la declaración conjunta sobre cambio climático de la Cumbre de Rio realizada el 21 de febrero, México y los países del CARICOM reafirmaron la necesidad de fortalecer la colaboración entre el Centro del cambio climático de la Comunidad Caribe (CCCCC) y el gobierno mexicano. También se expresó la preocupación por el continuo incremento de las emisiones globales de CO2, aunque Yvor de Boer, secretario de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático, anuló el plazo del 31 de enero, establecido en el acuerdo de Copenhague, para que los países presentaran sus metas y planes de reducción de emisiones. Para los países pequeños del Caribe deberá esperarse entonces hasta la próxima Conferencia de las Partes de la Convención sobre Cambio Climático (COP 16) y la 6ª Reunión de las Partes del Protocolo de Kioto (CMP 6), a realizarse en México a finales de año, donde se tendrá una nueva oportunidad de impulsar un acuerdo vinculante y que tenga en cuenta los costos e impactos del cambio climático para los países pobres y en desarrollo.

Países caribeños buscan reactivar economía, pero…

Las pequeñas economías caribeñas se han visto duramente afectadas por la crisis económica internacional vivida a lo largo de 2009. Si bien se augura una recuperación para los países latinoamericanos durante 2010, la situación es un tanto más compleja para los países del Caribe.

Frente a la disminución del turismo en la región, el Fondo Monetario Internacional (FMI) se ha manifestado indicando la profunda relación que tiene el sector turístico caribeño con el desempeño de economías desarrolladas de América del Norte y Europa. Para el organismo, muy probablemente, los efectos de la crisis financiera en el Caribe persistirán hasta 2010, pues el turismo depende de la situación del empleo en las economías avanzadas, que generalmente muestra rezagos respecto a la recuperación del producto[2].

Los países caribeños son en su mayoría importadores de materias primas, con la excepción de Trinidad y Tobago y Suriname, con sectores petroquímicos y de minerales. Para los demás países caribeños, el principal motor de la economía es el sector turístico que genera las divisas necesarias para mantener las dependientes importaciones. Dentro del grupo de países importadores de materias primas están Antigua y Barbuda, Las Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Jamaica, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas y Santa Lucía. Estos países además cuentan con un robusto sector turístico que genera sus ingresos en cuenta corriente externa. Según estimaciones del FMI durante 2000–2008, los términos de intercambio de estas naciones sufrieron pérdidas muy significativas dadas sus limitadas bases de bienes de exportación y su dependencia de las importaciones de combustibles.

Sin embargo, frente a la disminución del turismo en la región, los gobiernos han aplicado medidas anticíclicas para promover la actividad económica. Por ejemplo, Las Bahamas modificó la estructura de su gasto público para mantener las erogaciones en infraestructura y otorgar subsidios de desempleo, entre otras medidas. En Granada, por su parte, las medidas incluyen la aceleración del gasto de capital dentro de un presupuesto más restringido, rebajas impositivas temporales para hoteles y hospedajes (a fin de sostener la industria del turismo y limitar la pérdida de empleos) y proyectos de gasto social.

Embates de la naturaleza impactan a la región

Tras el desastre que sacudió a Haití, que prácticamente destruyó su afligida infraestructura, los países del Caribe tendrán que soportar aún mayores fenómenos naturales. La actual sequía que se presenta a lo largo del Caribe, e incluso en ciertos países sudamericanos, impacta las economías locales y amenaza con acabar con cultivos, situación que podría generar una crisis alimentaria de importante consideración. El ministro de Agricultura de Guyana, Robert Persaud, ha afirmado que se tienen en peligro más de 4.000 hectáreas de arroz, a lo que se suma la cifra no establecida de ganado muerto en el país caribeño por la escasez de las lluvias. Esta situación se reproduce en distintos países de la región y seguramente impactará los precios de los alimentos, situación de riesgo que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha alertado reiteradamente.

Tal panorama podría generar un caos en el proceso de reconstrucción de Haití, y ha encendido las alarmas en los demás países del Caribe, que han iniciado sus planes de emergencia que incluyen: las prohibiciones del uso de agua para lavar automóviles o regar plantas y césped, la ampliación de las plantas desalinizadoras y la exploración de la posibilidad de “sembrar” nubes.

El Instituto Caribeño de Meteorología e Hidrología, con sede en Barbados, ha señalado que se experimentará una “sequedad severa por bastante tiempo”. De continuar esta situación, el riesgo de suministro en varias comunidades será enorme. Varios representantes de la región han enfatizado que esta sequía está relacionada con el proceso de cambio climático y el descontrol de los fenómenos meteorológicos.

Aún sin haber comenzado la temporada de huracanes, eventualidad de riesgo para la región, los países del Caribe se enfrentan a una temporada de sequía que pondrá en peligro a muchas comunidades en los distintos países, una amenaza latente de crisis alimentaria, y el proceso de reconstrucción de Haití, que según el primer ministro haitiano Jean-Max Bellerive, podría tardarse unos 10 años. Con este escenario tendrán que lidiar los países caribeños el proceso de integración regional, subrayando que hay más problemas en común que necesidades particulares, por lo que las naciones del CARICOM necesitarán del apoyo en conjunto.

[1] Organisation for Eastern Caribbean States (2010). OECS Secretariat Prepares to Launch Regional Labour Force Survey. http://www.oecs.org/statistics/stats-press-releases/603-oecs-secretariat-prepares-to-launch-regional-labour-force-survey

[2] Fondo Monetario Internacional (2009). Perspectivas económicas: Las Américas. Se evitó la crisis ¿qué sigue ahora? http://www.imf.org/external/spanish/pubs/ft/reo/2009/whd/wreo1009s.pdf

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