Puentes QuincenalVolumen 2Número 10 • mayo de 2005

Ministros de agricultura de las "cinco partes interesadas" alcanzan acuerdo sobre EAV en París


El 4 de mayo pasado los Ministros de treinta Miembros clave de la OMC, llevaron a cabo un gran paso técnico en las negociaciones sobre agricultura, en un tema que había estado obstaculizando el progreso general de las discusiones bajo la Ronda de Doha. Los Ministros alcanzaron un compromiso preliminar sobre cómo convertir aranceles específicos (basados en las cantidades importadas) para productos agrícolas, en sus equivalentes "ad valorem" (EAV), i.e. aranceles basados en el precio del producto. Los Miembros habían estado estancados por meses debido al desacuerdo sobre cómo llevar a cabo la conversión. La resolución de este asunto era un prerrequisito para continuar con el resto de las negociaciones agrícolas.

El acuerdo fue facilitado por el llamado grupo de las "cinco partes interesadas" (CPI) - Australia, Brasil, los Estados Unidos, la India y la Unión Europea - durante una ronda "mini-ministerial" llevada a cabo paralelamente a una cumbre de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en París (ver BRIDGES Weekly, 4 May 2005,http://www.ictsd.org/weekly/05-05-04/story2.htm). Sin embargo, todavía necesita ser confirmado por todos los Miembros de la OMC, y ciertos elementos, como el tratamiento del azúcar y el proceso por el cual los Miembros verificarán los EAV de los otros Miembros, aún no se ha decidido.

Ministros suavizan diferencias políticas en París

La conversión de los EAV es un ejercicio matemático a través del cual tasas arancelarias "por tonelada" o "por litro", son expresadas como porcentaje del valor del bien comerciado. Los aranceles específicos pueden enmascarar aranceles "ad valorem" verdaderamente altos. Por ejemplo, si una tonelada de arroz solo cuesta US$100, un arancel específico de US$100 por tonelada sobre ésta significaría un arancel "ad valorem" de 100%. De esta manera el costo de los bienes importados es central para el cálculo de los EAV - y mientras mayor sea el precio de importación "por unidad", menor será el EAV.

Determinar los precios de importación es sencillo para algunas líneas arancelarias: los Miembros están habituados a utilizar el método del "valor unitario" en estos casos, basando la conversión en volúmenes de importación y valores de importación notificados que han sido presentados a la base de datos integrada (BDI) de la OMC.

Las complicaciones aparecen con algunos productos como azúcar o quesos, para los cuales los precios de importación a menudo difieren significativamente de los precios mundiales compilados en la base de datos de comercio de mercancías (ComTrade, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas. Dichas complicaciones se deben a que la conversión a EAV es llevada a cabo basándose en la información proporcionada por las dos fuentes (BDI y ComTrade), generando una divergencia de precios muy grande y consecuentemente tarifas "ad valorem" muy dispares.

Los exportadores agrícolas han venido presionando por una conversión basada más cercana a los precios mundiales que son más bajos. Esto llevaría a mayores EAV, poniendo eventualmente a dichos bienes en línea con mayores reducciones arancelarias. La Unión Europea (UE) y los países del G-10, que acordaron niveles relativamente altos de protección a sus sectores agrícolas, se inclinan a favor de dar mayor "peso" a la información de la BDI. Ellos sostienen que factores relacionados con la calidad de los productos serán descartados si los precios utilizados están más cerca de la información de la ComTrade que de la BDI. Además, en discusiones previas han afirmado que en ocasiones los aranceles específicos pueden alcanzar tasas "ad valorem" bastante bajas.

Dos diferencias fundamentales han impedido el acuerdo. La primera fue sobre el peso específico dado a cada conjunto de datos estimados. La segunda fue sobre la secuencia en el cálculo, es decir, si determinar un precio sobre la base de la BDI y la ComTrade y luego realizar una conversión de EAV simple, o primero calcular los EAV para cada base de datos y luego llegar a un punto intermedio entre los dos resultados sobre la base de los pesos acordados.

El compromiso pone productos agrícolas básicos en camino de mayores reducciones arancelarias

Siguiendo las tensas negociaciones en París, los participantes de la mini-ministerial acordaron cifras específicas para pesar los promedios de las estimaciones de precios de la BDI y la ComTrade. Los precios de productos básicos serán ponderados en mayor medida hacia los menores precios de la ComTrade, mientras que los precios de los bienes procesados estarán relativamente más cerca de los mayores niveles que reporta la BDI. En términos de la secuencia, la ponderación de los precios de las dos bases de datos se llevará a cabo antes de realizar una simple conversión de EAV. El acuerdo final sobre la secuencia concuerda con lo que la UE había solicitado, y permite a esta última y al G-10 realizar una ponderación más inclinada hacia la información de la ComTrade de lo que ellos inicialmente estaban dispuestos a aceptar.

Según el acuerdo logrado en París, una ponderación de "82.5/17.5" será aplicada a la ComTrade y a la BDI para determinar los niveles de precios para los productos básicos. Los números se refieren a la posición de la conversión a EAV entre los niveles de precio reportados por cada base de datos. La ponderación de "82.5/17.5" significa que el precio para la conversión a EAV será a un nivel que es 17.5% inclinado hacia la cifra de la BDI, que es mayor que la de la ComTrade. Por ejemplo, si el precio de la ComTrade para un producto sin procesar es US$100 por kilogramo, y el precio de la BDI es US$200 por kilogramo, el compromiso para la conversión a EAV tomará un precio de US$117.5 por kilogramo. Para bienes procesados, la ponderación acordada fue de "60/40". Esto significa que el diferencial de precios anterior, para el caso de bienes procesados, arrojará un precio de US$140 por kilogramo, a efectos de calcular el EAV.

La conversión de precios a EAV ajustados expresada en fórmula para los dos tipos de productos será de la siguiente manera:

Bienes sin procesar = (0.825 x precio ComTrade) + (0.175 x precio BDI)Bienes procesados = (0.6 X precio ComTrade) + (0.4 X precio BDI)

Ministros saludan trato; Groser convoca a reunión en Ginebra

Siguiendo el compromiso, el Representante Comercial de los Estados Unidos, Robert Portman, comentó que "era un gran paso adelante… Sin él… la ronda continuaría estancada". El Comisario para el Comercio Exterior de la UE, Peter Mandelson, agregó que el acuerdo sobre los EAV representa solamente el primer paso, y que aún queda mucho trabajo por hacer, por su parte el Ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, enfatizó en que al final todas las partes habían mostrado flexibilidad. Algunas fuentes en Ginebra expresaron su satisfacción de que el desacuerdo sobre los EAV haya sido superado, dado que el asunto había sido innecesariamente elevado más allá de su verdadera dimensión. En declaraciones en Kingston el 5 de mayo, K. D. Knight, Ministro de Asuntos Exteriores y Comercio de Jamaica, sonó aún menos optimista acerca de un eventual acuerdo sobre agricultura, afirmando que "ciertos productos (agrícolas) deben estar protegidos de la competencia", de otra forma "vamos a llegar a un punto muerto en Hong Kong".

El azúcar fue explícitamente dejado fuera de la lista de bienes para los cuales a los Miembros se les había solicitado que trabajaran en EAV tan pronto como fuera posible. En París, los delegados discutieron basando la conversión en precios definidos por los intercambios de azúcar en Londres y Nueva York. Sin embargo, tanto los EE.UU. como la UE encontraron esta idea problemática. La UE afirmaba que afectaría a los países de África, el Caribe y el Pacífico, quienes actualmente gozan de acceso preferencial al mercado de la UE.

Durante la reunión del 10 de mayo, Australia, Brasil, los EE.UU. y Suiza urgieron a los Miembros a aceptar el paquete con el compromiso. Ningún país expresó oposición explícita al trato, aunque un grupo afirmó que ellos necesitarían más tiempo para considerarla. Algunas delegaciones - China entre ellas - dijeron que el paquete era imperfecto, pero que ellas estaban dispuestas a aceptarlo con el afán de avanzar en las negociaciones.

Las Filipinas adujeron que la distinción entre productos básicos y procesados - específicamente la menor reducción arancelaria en los últimos - era innecesaria, dado que el escalamiento arancelario (bajos aranceles en materias primas y mayores aranceles para productos más procesados) ya era un problema.

Los países productores de azúcar, incluyendo Antigua y Barbuda, Barbados, las Filipinas y Mauricio no ocultaron su preocupación sobre la exclusión del azúcar del acuerdo sobre los EAV. Por otra parte Australia sostuvo que los precios del azúcar estaban tan distorsionados por la protección en los EE.UU. y la UE, que era factible establecer altas rebajas arancelarias independientemente de cuál base de datos se utilice.

Groser le manifestó a los Miembros que el ejercicio de verificar recíprocamente los cálculos de los EAV de los otros Miembros no sería una mayor empresa si la metodología utilizada para calcularlos es lo suficientemente específica. Aceptando una sugerencia de Australia y México, estableció el 20 de mayo como una "fecha límite suave" para que los países más grandes presenten sus cálculos de EAV. Dijo además que los países más pequeños recibirán tiempo extra así como asistencia por parte de la Secretaría.

La próxima "semana de agricultura" está programada del 30 de mayo al 3 de junio, se espera que los delegados se centren en asuntos de acceso a mercados. Groser ha dicho que le gustaría que esa semana los Miembros inicien las discusiones sobre la fórmula para la reducción arancelaria.

Traducción de: Agriculture: Key Trade Ministers Strike AVE Deal in Paris, tomado de BRIDGES Weekly Trade News Digest - Vol. 9, Number 16 11 May 2005