Puentes Quincenal • Volumen 4 • Número 3 • febrero de 2007
Cuarto Informe sobre Cambio Climático constata origen antropogénico del fenómeno
El pasado 2 de febrero, fue dada a conocer en París la base científica del Cuarto Informe sobre Cambio Climático 2007, elaborado por el Grupo Intergubernamental de Cambio Climático (ICCP) del Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas (PNUMA). Dicho reporte constata en primer lugar, la existencia del fenómeno del cambio climático con origen en el calentamiento global y en segundo lugar, que el mismo tiene, indefectiblemente, origen antropogénico. Asimismo, establece una relación causa-efecto entre el cambio climático y la dramática intensificación de una serie de fenómenos naturales con impacto directo en la vida humana en el planeta.
Dentro de las proyecciones hechas por el ICCP cabe mencionar las siguientes: para las próximas dos décadas se espera un incremento en las temperaturas globales de 0.1C° por década, aún si los niveles de emisiones de gases con efecto invernadero se mantuvieran como en el año 2000. En caso de que los niveles de emisiones se mantengan como en la actualidad, se espera que el calentamiento global y los consecuentes cambios en el sistema climático global sean más fuertes para el siglo XXI que en el siglo XX. Dentro de los cambios se mencionan: el decrecimiento en la cobertura de nieve, encogimiento de los casquetes polares, mayor frecuencia en olas de calor y precipitaciones extremas, mayor intensidad en huracanes, cambios en patrones de los vientos, precipitaciones y temperaturas y acidificación de los mares. Más dramático aún, se estima que las emisiones de dióxido de carbono, tanto pasadas como futuras, continuarán contribuyendo al calentamiento y elevación del nivel del océano por más de un milenio debido a los ciclos temporales requeridos para remover el gas de la atmósfera.
Relacionado con esto, el 15 de febrero pasado, se celebró en Washington el Foro sobre Calentamiento Global, en el que participaron legisladores de más de veinte países, incluidos los integrantes del G-8 así como miembros del Congreso estadounidense. Los legisladores firmaron una declaración en la que enfatizaron la urgencia de lograr un nuevo acuerdo de limitación de producción de gases con efecto invernadero para 2009, si se pretende dar cumplimiento al Protocolo de Kyoto. Tras el evento algunos legisladores expresaron que se comenzaba a notar un cambio de actitud en las autoridades estadounidenses respecto a la problemática. Estados Unidos no ha ratificado el Protocolo de Kyoto y su presidente, George W. Bush, ha declarado en varias ocasiones que su administración no lo hará por considerar que las exigencias del Protocolo tendrían consecuencias negativas para su economía.
América Latina
En noviembre de 2006, el PNUMA había publicado un informe específico sobre cambio climático para América Latina. En este se consignó que para el año 2000 las emisiones de América Latina comprendieron el 18% de las emisiones mundiales de dióxido de carbono. Aunque la contribución es considerada baja, preocupa el hecho de que desde 1980 se ha dado un incremento sostenido del 2.4%. Los mayores productores de dióxido de carbono, con un porcentaje de poco más de 70% del total de la región, son México, Venezuela, Brasil y Argentina; las principales fuentes de producción de dióxido de carbono son la combustión de combustibles fósiles y el cambio de uso del suelo.
En cuanto a los impactos para la región, es importante destacar que la pobreza es un fuerte obstáculo para lograr la adaptabilidad de la población a los distintos eventos esperables, en particular, la intensificación de fenómenos naturales extremos como sequías, temporales, huracanes y ciclones. Esta dificultad para la adaptación produce no sólo verdaderas catástrofes humanas inmediatas, sino que generan pérdidas relevantes en las economías de los países que han visto estancarse su desarrollo a causa de estos eventos naturales, generando más pobreza dentro de los sectores de la población ya golpeados.
Igualmente, al estar muchas de estas economías basadas en el modelo agroexportador, son sumamente vulnerables a los cambios que se han venido dando y que se pronostica seguirán sucediendo. Un claro ejemplo de ello lo es la intensificación del fenómeno del Niño que provocaría efectos dispares según la situación geográfica de los países, generando sequías en unos, y e inundaciones en otros.
En cuanto a los pequeños Estados insulares del Caribe, según el informe del PNUMA la situación se torna especialmente desventajosa por diversos factores tales como su vulnerabilidad a los desastres naturales, su limitada reserva de recursos de la tierra y porque sus economías dependen de una restringida variedad de productos. Por razones obvias, se constituyen en particularmente amenazadores los pronósticos relativos a los cambios en el mar, tales como el aumento en el nivel de las aguas que llevaría a la desaparición de zonas costeras, con el consecuente efecto en las migraciones humanas y la presión sobre los suelos con fines habitacionales. La alteración de las temperaturas en el mar ocasionaría la eventual muerte de las especies causando estragos en las economías dependientes de la pesca y del turismo. En definitiva, estos Estados insulares y aquellos continentales de la costa Caribe son los más vulnerables al cambio climático de la región.
Se evidencian esfuerzos en distintos países y en distintos ámbitos de acción. Por ejemplo, se menciona la utilización de energías más limpias (Brasil), de energías renovables (México), fomento de la cobertura boscosa (Costa Rica), optimización del transporte público intraurbano (Colombia) entre otros. Sin embargo, es evidente que tales acciones son insuficientes y deben ser reforzadas con cambios en la legislación, y en políticas públicas que comprendan una importante inyección de recursos que permitan la capacitación de recursos humanos y la adquisición de tecnología moderna.
Nota ICTSD y CINPE, fuentes consultadas:
Global Lawmakers Seek New Climate Accord. (2007/16/02) Washington Post. Consultado el 16 de febrero enhttp://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/02/16/AR2007021600013.html?sub=AR
Intergovernmental Panel on Climate Change -IPCC- (2007). Climate Change 2007: The Physical Science Basis. Consultado el 12 de febrero de 2007 enhttp://www.ipcc.ch/SPM2feb07.pdf
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente -PNUMA-, Secretaría de Medio Ambiente y Recuros Naturales -SEMARNAT- (2006). El Cambio Climático En América Latina Y El Caribe. México DF: PNUMA-SERMANAT. Consultado el 22 de noviembre de 2006, enhttp://www.pnuma.org/El%20cambio%20Climatico_r.pdf