Puentes QuincenalVolumen 2Número 3 • 16 de febrero de 2005

El MERCOSUR encontró un freno a sus intenciones con los socios del TLCAN


La intención del MERCOSUR de avanzar en negociaciones bilaterales con los Estados Unidos y Canadá, por separado, bajo el formato 4+1 quedaron congeladas tras la decisión de los dos países norteamericanos de priorizar la integración regional en el Área de Libre Comercio de las Américas.

La semana pasada, los Estados Unidos y Canadá anticiparon que no están interesados en negociar con el bloque sudamericano por fuera del "paraguas" del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Los más duros en su posición fueron los Estados Unidos, cuyo representante adjunto de Comercio, Peter Allgeier, dijo que a la administración Bush no le interesa el formato de negociación 4+1, durante una conferencia con empresarios de su país y de Brasil realizada en Washington.

En la reunión realizada la primera semana de febrero, para analizar las relaciones comerciales entre los dos gigantes americanos, Allgeier declaró que un tratado 4+1 "es algo que no le interesa a los Estados Unidos".

El 9 de febrero fue Canadá la que se sumó a la posición norteamericana y durante la visita de la canciller paraguaya, Leila Rachid, (al frente de la presidencia pro tempore del MERCOSUR) a Ottawa, el ministro de comercio, Jim Peterson, dijo que "no estamos conversando aún sobre eso (el formato 4+1); estamos pensando en el ALCA". Peterson admitió que hubo un "diálogo exploratorio" con una delegación del Mercosur liderada por Rachid.

Los negociadores del MERCOSUR encontraron, de todas formas, una posición más laxa en Canadá que en los Estados Unidos, ya que el país está dividido entre su interés en impulsar el ALCA y la preocupación por la demora en retomar esa negociación hemisférica, tras el impasse en el que cayeron las discusiones en 2004, como consecuencia del proceso electoral presidencial norteamericano.

El problema para Canadá radica en que los Estados Unidos han avanzado en acuerdos bilaterales con toda América, excepto el MERCOSUR, por lo cual están camino a perder su exclusividad (sólo compartida con México) de acceso al mercado estadounidense sin arancel, donde envían el 82% de sus exportaciones. Además deberán competir por el mayor mercado del mundo con los países de Centroamérica y de la Comunidad Andina, si prosperan los acuerdos que con esas naciones impulsan los EE.UU.

Primer paso con Canadá

Por eso, en el encuentro de Ottawa, el MERCOSUR y Canadá acordaron comenzar un proceso de intercambio de consultas con miras a un acuerdo de tipo comercial, pero no definieron el alcance ni si se tratará de un acuerdo de libre comercio o de preferencias arancelarias.

Solo establecieron que realizarán, en abril próximo, una segunda reunión en Asunción, Paraguay, donde concretarán un intercambio de preguntas y respuestas, con miras a evaluar las posibilidades de lanzar o no una negociación.

El director de Integración y MERCOSUR de la Cancillería uruguaya, Gustavo Vanerio, explicó al diario El País, de Montevideo, que Canadá insistió en que el proceso "no debe ser ajeno al ALCA y tiene que compatibilizarse con él", pero consideró que se trata de un paso que habrá que definir en una etapa posterior. "Faltan ciertas definiciones pero en lo que hay acuerdo es que el entendimiento tiene que ser amplio y profundo", explicó Vanerio.

Las conversaciones se centrarán en el acceso de bienes -tanto agrícolas como industriales-, los servicios y las inversiones. Estos dos últimos aspectos son los que más interesan a Canadá, que tiene muchas empresas en la región, dijo Vanerio.

La propuesta del MERCOSUR de negociar la eliminación de barreras comerciales directamente con sus socios de América había sido lanzada por el canciller brasileño Celso Amorim, en el encuentro con el antiguo responsable para el comercio internacional norteamericano, Robert Zoellick, tras un encuentro que ambos funcionarios mantuvieron en Davos, Suiza, en paralelo con el Foro Económico Mundial.

Reportaje ICTSD y CINPE.