Puentes QuincenalVolumen 2Número 5 • marzo de 2005

Brasil propone control de los desvíos comerciales en el MERCOSUR


A la oferta de la Argentina de implementar salvaguardias dentro del MERCOSUR para contar con una herramienta que evite los desvíos del flujo de comercio que pueden dañar industrias en desarrollo como consecuencia de los cambios macroeconómicos, Brasil respondió con una contrapropuesta que acepta la creación de un mecanismo de control, aunque con fuertes restricciones.

El papel con el planteo presentado por el vicecanciller de Brasil, Samuel Pinheiro Guimaraes, y el secretario de Industria y Desarrollo de la administración Lula da Silva, Marcio Fortes, admite la necesidad de fijar mecanismos que controlen los desvíos comerciales dentro del bloque, de modo tal de evitar que provoquen daños en las actividades productivas de alguno de los países socios del MERCOSUR. Sin embargo, para el Gobierno argentino la propuesta fue escasa y falta de precisiones.

Según relataron fuentes argentinas, la propuesta de Brasil no habla de salvaguardias, si no de un "mecanismo", que no precisa si consistirá en barreras cuantitativas o sanciones arancelarias.

El documento establece que el sistema debe ser "temporario" y la implementación resultar de "un proceso de toma de decisiones compartidas, de forma que no sea percibido como una señal negativa para la integración bilateral y regional". Además, la propuesta brasileña rechaza cualquier posibilidad de que el mecanismo sea de aplicación automática.

Posiciones

Para el Gobierno argentino, es fundamental que se trate de un mecanismo automático, ya que los sectores sensibles a las importaciones de Brasil, como calzado, textiles, autopartes y electrodomésticos, señalan que la demora en la implementación de medidas de control es lo que hace que su resultado sea inocuo, porque el daño ya ha sido provocado en la cadena productiva del país importador.

La propuesta original, elaborada por el ministro de Economía de la Argentina, Roberto Lavagna, apuntaba a crear un régimen similar al de las salvaguardias de la Organización Mundial del Comercio, cuya implementación debería ser automática, atada a los vaivenes macroeconómicos. Es decir, si la moneda de uno de los países se devalúa en relación con el resto, generándole precios más competitivos a esa economía, las fronteras deberían cerrarse temporalmente para los productos sensibles, evitando el potencial daño a la industria.

La negociación se apoya en la larga historia de inestabilidades macroeconómicas que tienen los cuatro países socios del MERCOSUR, en la que se destacan las devaluaciones del real en 1999 y del peso argentino en 2001.

Condiciones

La propuesta del gobierno de Brasil aclaró en el documento que el mecanismo de control del comercio "no debe reducir los niveles de comercio históricos" intra-Mercosur y debe "evitar eventuales desvíos" a terceros mercados extra-bloque.

Uno de los reclamos más presentes de Brasil a las trabas que le han impuesto el resto de los socios del MERCOSUR es que esas restricciones, en lugar de alentar la producción interna, son cubiertas con importaciones de terceros mercados, sobre todo de México y Chile.

Además, el documento pone como condición a la implementación de un mecanismo de control del comercio alternativo a las salvaguardias, la eliminación de todos los procesos de protección de la producción interna aplicados por el resto de los socios del bloque.

"Deberán ser eliminados otros mecanismos de protección del comercio intrazona que no impliquen compromiso de reajuste estructural, como la aplicación de medidas antidumping", sostiene el texto con la propuesta, que será analizada en una nueva reunión a mediados de abril. El documento cierra proponiendo una "cláusula de paz" a instrumentar "en cuanto se construya el mecanismo bilateral" de control de los desvíos comerciales entre los países que pueda provocar daño a la industria de un país vecino.

Entre otras medidas, según esta iniciativa, la Argentina debería sacar de circulación las licencias no automáticas fijadas a la importación de electrodomésticos y textiles, y los cupos aplicados para la compra de calzado. En tanto, Brasil debería eliminar las restricciones que aplica a los lácteos uruguayos.

Reportaje ICTSD y CINPE.