Puentes Quincenal • Volumen 2 • Número 4 • marzo de 2005
ONU da primer paso ambiental con entrada en vigencia de Kyoto
Rechazado por los Estados Unidos, el plan mundial para combatir el calentamiento global acaba de entrar en vigencia, en medio de una escasa repercusión y con la advertencia de la ONU de que tan sólo es un pequeño primer paso.
El protocolo de Kyoto - ratificado por 141 naciones - intentará frenar el alza de las temperaturas casi unánimemente atribuidas a las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por la acción del hombre, y que pueden significar más sequías e inundaciones, la elevación del nivel del mar y la extinción de miles de especies para el ano 2100.
Si bien el Protocolo de Kyoto presenta solo una modesta reducción de las emisiones de gases de carbono en los países industrializados (5.2% entre 2008 y 2012 con respecto a los niveles de 1990, con objetivos variables según el país) es posible lograr avances reales en las iniciativas de desarrollo sostenible y conservación del planeta. Además, se pone en vigencia una serie de mecanismos para estimular las inversiones en tecnologías limpias y promover un mercado internacional de créditos de emisiones entre los países que contaminan (y pagan por ello) y los que no (a cambio, reciben una compensación).
Sin embargo, algunos dudan del acierto de esas inversiones, por ejemplo para cambiar hacia energías limpias como la solar o eólica.
En el 2001, el presidente George W. Bush retiró del pacto a los Estados Unidos, el país que más gases contaminantes emite en el mundo, alegando que era demasiado costoso y que excluía erróneamente a los países en desarrollo de los objetivos para el 2012.
Pero Bush no es el único pesitmista acerca del Protocolo, Australia se retiró del tratado y Bjorn Lomborg, autor danés de "Los ecologistas escépticos" sostiene que "incluso si el protocolo de Kyoto se extendiera para siempre no tendría efecto medible en el clima". Lomborg asegura además que Kyoto costará 150.000 millones de dólares al año y que ese dinero se podría usar mejor para combatir enfermedades como el sida y la malaria, combatir la malnutrición y promover el libre comercio.
Tras la retirada de los Estados Unidos, el Protocolo de Kyoto ganó el suficiente respaldo para entrar en vigor cuando Rusia lo firmó a finales del año pasado. La mayoría de los científicos ve razones para la alarma por el aumento de los gases de efecto invernadero desde la Revolución Industrial. El año 1998 fue el más caluroso desde que se comenzaron a registrar las temperaturas en la década de 1860, seguido por el 2002 y 2003.
Incluso si se aplica en su totalidad, Kyoto recortará el previsible aumento de las temperaturas en tan sólo 0,1 grados centígrados para el 2100, según las proyecciones de la ONU, un alfiler comparado con lo pronosticado por el comité de expertos del clima de la ONU acerca de un aumento general de entre 1,4 y 5.8 grados centígrados para el 2100.
Kyoto es el primer plan vinculante para abordar el cambio climático, creado sobre el esquema lanzado en la Cumbre de la Tierra de 1992 para estabilizar las emisiones en los niveles de 1990 para el 2000, un objetivo no conseguido.
Klaus Toepfer, director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, dijo que para cumplir con las metas de Kyoto sólo será posible si se compromete a los dos lados de la moneda. Uno es el desarrollo de las energías renovables, el otro es, efectivamente, la eficiencia energética, es decir, usar la energía disponible con más inteligencia. "Veo que las grandes compañías automotrices ya están rompiendo récord de ventas con, por ejemplo, los autos híbridos (que mezclan electricidad y gasolina). La eficiencia energética en la industria de transportes es muy importante, pero también lo es en otros sectores, incluidos los hogares".
Para los países en desarrollo definitivamente hay una gran oportunidad asociada al compromiso que tienen los países europeos de poder disminuir sus emisiones de CO2 (dióxido de carbono) o de gases de efecto invernadero cuya propuesta de desarrollo limpio plantea que los países industrializados "compren" oxígeno a las naciones en vías de desarrollo que cuentan con más zonas boscosas, las cuales son resguardadas gracias a ese estímulo económico
La conciencia conservacionista se extiende por todo el mundo y dentro de los Estados Unidos todavía hay esperanza. A pesar de su rechazo del Protocolo, las disposiciones en pro del ambiente son realidad en una gran cantidad de estados y constituyen tema constante de debate mundial.
Reportaje: CINPE y ICTSD. Tierramérica febrero 16, 2005 "Cambio climático: Hará falta imaginación después de Kyoto", México y UNCTAD 15 February 2005, "Kyoto protocol offers investment opportunities:In developing countries" Suiza.