Puentes Quincenal • Volumen 2 • Número 12 • junio de 2005
Solicitan al Banco Mundial y al BID que revean su política de préstamos hacia la región
Los ministros de Economía de la Argentina, Roberto Lavagna, del Brasil, Antonio Palocci, y de Venezuela, Nelson Merentes, se reunieron en Buenos Aires y afirmaron que el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) deberían reducir los costos administrativos y la exigencia de aportar fuertes contrapartidas presupuestarias para asignar préstamos a los países en desarrollo.
Además, solicitaron que los organismos de crédito dejen de supeditar la asignación de fondos al cumplimiento de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), condición que ha dejado fuera del crédito multilateral a la Argentina, que mantiene suspendido su acuerdo con el FMI desde mediados de 2004, y que amenaza a Brasil y Venezuela, que mantienen una tensa relación con el organismo que conduce el español Rodrigo Rato.
En conferencia de prensa que, los funcionarios también admitieron que la iniciativa de crear un banco sudamericano fue relativizada. "No se descartan ideas de futuras estructuras, pero nos concentraremos, por ahora, siendo muy realistas y con los pies en la tierra, en ver cómo podemos mejorar por nuestra acción conjunta los organismos que ya existen", señaló Lavagna.
Merentes, como representante del principal promotor de la iniciativa de un banco regional, prometió de todas formas, que Venezuela invertirá en bonos de la deuda de los países de la región, algo que ya hizo con una inversión de US$ 500 millones en la deuda argentina.
"Somos miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y queremos analizar mecanismos para prestar", dijo Merentes ratificando la decisión de la administración Chávez de financiar sus iniciativas locales y regionales con los fondos provenientes de la exportación de crudo.
Según relataron fuentes del gobierno argentino, el encuentro de ministros tuvo el objetivo de llamar la atención de Washington, ya que "tanto el BID como el Banco Mundial están demorando los pedidos más importantes para créditos de infraestructura por exigencias ambientales de los Estados Unidos, que son en realidad trabas encubiertas".
Además de pedir que se elimine la condicionalidad de tener un acuerdo con el FMI para poder acceder al crédito, los ministros coincidieron en las demandas para las entidades de crédito multilaterales: otorgar más peso en las decisiones a la región; reducir la burocracia y los costos para asignar los préstamos; reducir los pedidos de contrapartidas presupuestarias exigidas a los países cuando reciben fondos y volcar más recursos a los proyectos de infraestructura y menos a programas de reformulación de los Estados.
Reportaje ICTSD y CINPE