Puentes QuincenalVolumen 2Número 12 • junio de 2005

Países sudamericanos buscan crear un anillo energético


Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay como grandes consumidores, y Perú, la Argentina, Bolivia y Venezuela como productores, podrían crear un anillo energético que permita autoabastecerse de energía al subcontinente americano.

La idea que re-edita una vieja iniciativa del Banco Interamericano de Desarrollo, comenzó a tomar forma práctica con el estudio, en Perú, de la factibilidad de conectar los yacimientos gasíferos andinos de Camisea con el MERCOSUR ampliado.

El presidente peruano, Alejandro Toledo, calificó como "extraordinaria" la idea de tender una red para abastecer de gas a la Argentina, Brasil, Chile y Uruguay desde el yacimiento peruano de Camisea, y propuso formar un grupo técnico para hacer viable el proyecto.

El ministro de Energía y Minas de Perú, Clodomiro Sánchez, recordó que la prioridad en la explotación de las reservas de Camisea es atender al mercado interno y las exportaciones a México, país con el que ya existe un compromiso de abastecimiento. Sin embargo, el primer mandatario peruano confió en que el potencial del yacimiento permitirá abastecer ambas demandas.

La iniciativa demandará una inversión de 2.500 millones de dólares, e implicará la construcción de 1.200 kilómetros de tuberías para transportar el gas desde Pisco, a 300 kilómetros al sur de Lima, donde concluye un ducto que parte desde Camisea, en la selva suroriental peruana.

El gasoducto se extendería hacia el sur hasta Tocopilla, en Chile, y desde allí empalmaría con la red de tuberías ya existentes entre Chile, la Argentina, Brasil y Uruguay. La empresa belga Tractebel -que opera en Perú- se haría cargo de las obras, según fuentes argentinas.

Si bien la iniciativa de Camisea surgió como alternativa de abastecimiento ante los problemas políticos y la inestabilidad que afronta Bolivia, tradicional proveedor del hidrocarburo del MERCOSUR, el presidente Toledo propuso que Bolivia se integre a la comisión técnica, teniendo en cuenta que vende gas a la Argentina y a Brasil.

De esta manera, los países sudamericanos podrían trazar una red de integración en materia energética que permitiría conformar un gran mercado común y ayudaría a dar sustentabilidad al crecimiento económico de la región.

Perú tiene en Camisea una de las mayores reservas de gas natural de América Latina. Allí hay hasta 13 trillones de pies cúbicos de gas natural y entre 700 y 800 millones de barriles líquidos.

Reportaje ICTSD y CINPE