Luego de semanas de discusiones informales y de ’salón verde’, finalmente el lunes 19 de mayo por la noche se dieron a conocer los textos revisados de agricultura y AMNA. Estos documentos deberán servir de base para iniciar más adelante el ‘proceso horizontal’, donde se intentarán encontrar intercambios entre una materia y otra, y eventualmente llegar a un acuerdo de liberalización. Las delegaciones, dado lo reciente de las segundas versiones revisadas -las anteriores datan de febrero de este año- se encuentran estudiando los textos. Al respecto de las novedades de los textos, podemos comentar lo siguiente: Texto de Agricultura: Poco progreso en ‘productos sensibles’ El presidente del comité de negociaciones agrícolas, el Embajador Crawford Falconer (Nueva Zelandia) divulgó la tan esperada nueva versión del texto de su texto de negociación. Mientras el documento incorpora el progreso gradual alcanzado en asuntos como los ‘productos tropicales’, no presenta variaciones en temas como el porcentaje de reducción de ayuda global causante de distorsión del comercio. En las demás aéreas, se limita a hacer leves cambios o a clarificar opciones de negociación. El nuevo texto ha sido considerado como un paso vital para el lanzamiento del proceso ‘horizontal de negociación’, en el que se espera que los negociadores de alto rango obtengan beneficios a partir de una negociación intersectorial (agricultura y AMNA), y que alcancen un acuerdo marco para la reducción de aranceles y subsidios. Dicho proceso es crucial si los Miembros quieren reducir sus diferencias en las decisiones importantes que serán abordadas luego por los Ministros de comercio en una eventual reunión de alto nivel. El proyecto de texto reduce dramáticamente el número de corchetes (que se utilizan para indicar la falta de consenso en ese punto), de 235 a 32. No obstante, los delegados advirtieron que el texto aún contiene muchos temas sin resolver, pues en la mayoría de los casos, el presidente solamente re-escribió las mismas diferencias pero en forma distinta. Falconer aclaró que en algunas aéreas de negociación en las que se han hechos progresos recientes, como en ‘productos tropicales’, el texto refleja mayormente lo expresado en la versión anterior. Esto se debe a que a pesar del avance, no se ha alcanzado acuerdo en la materia. Por tal motivo el presidente advirtió que en estas áreas el texto no reflejaría la realidad. En otros rubros, como en ‘productos especiales’, el texto refleja cambios menores respecto de la versión precedente. Dichos productos podrán ser sometidos a reducciones arancelarias más suaves basándose en cuestiones de desarrollo rural, la seguridad alimentaria y la seguridad de los medios de subsistencia. Algunas fuentes no se manifestaron sorprendidas al respecto debido a que durante los dos últimos meses los negociadores se avocaron a discutir sobre ‘productos sensibles’. El Embajador Crawford Falconer remarcó la urgencia que existe para concluir pronto un acuerdo. En una conferencia con la prensa que mantuvo inmediatamente después de divulgar el texto, Falconer dijo que a los Miembros les faltaba cada vez menos para obtener el consenso necesario. Cambios destacables en AMNA También el texto sobre AMNA fue dado a conocer el lunes por la noche. En el documento que consta de 63 páginas, el presidente, el Embajador Don Stephenson (Canadá), sugiere en la ‘fórmula suiza’ un coeficiente entre 7 y 9 para los países ricos, y así reemplaza el 8 y 9 de la versión anterior de julio 2007. Para los países en desarrollo (PED), el presidente introdujo algunos cambios significativos, pues agrega bandas de valores dependiendo de las flexibilidades a las que se recurra: 19-21, 21-23 y 23-26. Anteriormente los coeficientes aplicables a los PED eran de un rango entre 19 y 23. Por lo tanto, quienes opten por los coeficientes entre 19 y 21, podrán sujetar de entre el 12 al 14% de las líneas arancelarias a la mitad de las reducciones de la fórmula, cubriendo entre 12 y 19% de las importaciones manufactureras. Alternativamente podrán exentar del 6 al 7% de las líneas arancelarias de las reducciones totales, lo que contará entre 6 y 9% del valor total de las importaciones industriales. Los coeficientes entre 21 y 23 fueron relacionados con las flexibilidades del texto de julio de 2007. Es decir, podrán reducir 10% de las líneas arancelarias a la mitad de la fórmula, siempre que el total de las importaciones no depase el 10% del valor total de las importaciones. En su defecto, los países podrán exentar 5% de las líneas arancelarias, mientras el valor total de las importaciones no exceda el 5% del total de las importaciones. Finalmente, quienes escojan los coeficientes entre 23 y 26, no podrán hacer uso de las flexibilidades. Cabe mencionar que el texto deja la puerta abierta para conceder mayores coeficientes a los PED que participen en liberalizaciones sectoriales, por lo que se podrían reducir los aranceles a un nivel más bajo, incluso cero, situación que se presenta como una concesión para EE.UU. Respecto a flexibilidades adicionales, el documento incluye excepciones para Sudáfrica, como miembro de la Unión Aduanera de África del Sur, el MERCOSUR, Bolivia, Camerún, Congo, Cuba, Ghana, Kenya y Sri Lanka. También se prevé dar a Venezuela un tratamiento similar a aquel concedido a las economías pequeñas y vulnerables. Debe resaltarse que los países menos adelantados están exentos de compromisos en esta materia. El presidente también propone agregar un período de gracia de 2 a 3 años para países de reciente acceso como China y Taiwán. Entre las reacciones más tempranas, fuentes han mencionado que el texto está inclinado a una posición menos ambiciosa. Sin embargo, como dijo un delegado, "el documento refleja el estado actual de las negociaciones". Reportaje de ICTSD y CINPE.