Puentes QuincenalVolumen 5Número 10 • mayo de 2008

Farm Bill: Se espera que subsidios agrícolas superen veto de Bush


La conferencia entre la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos (EE.UU.) logró limar las diferencias y produjo un proyecto de presupuesto agrícola cercano a los 300 mil millones de dólares para los próximos 10 años. La amenaza de veto que Bush le había inferido a dicho proyecto parece desvanecerse ante la amplia mayoría que la aprobación del mismo obtuvo en la Cámara (318-106) y el Senado (81-15).

La llamada "Ley de agricultura, nutrición y bioenergía de 2008", aprobada el 14 y 15 de mayo pasados en la Cámara y en el Senado, contiene 14 títulos sobre programas para productos específicos, conservación, comercio, nutrición, crédito, desarrollo rural, energía, entre otros. Dentro de los aportes que ésta abarca, analistas han destacado el "Bioenergy Crop Transition Assistance Program". Este programa daría a los agricultores incentivos financieros y asistencia técnica para acelerar la producción de etanol con hierbas nativas y otras plantas celulósicas. De esa forma, se buscaría reducir la presión de sembrar más maíz y bienes alimenticios para producir biocombustibles.

La Ley, también conocida como "Farm Bill 2008", incrementa el presupuesto para los programas de conservación a 12 mil millones de dólares. Se estima que en los próximos 10 años, 42.5 millones de hectáreas serán atraídas a prácticas agrícolas más amigables con el ambiente. En el campo de la ayuda alimentaria, elemento criticado por Miembros de la OMC, el proyecto tiene un giro positivo pues destina 15 millones de dólares anuales para experimentar con compras en efectivo para ayuda alimentaria internacional. Esto reduciría la cuestionada práctica estadounidense de enviar sus superávits agrícolas subsidiados a países en desarrollo como ayuda alimentaria, la cual erosiona los mercados locales y debilita la capacidad de producción de alimentos de largo plazo en dichos países.

Dos cuestiones de la ley son de interés para los países de América Latina y el Caribe, estas son: la extensión por dos años de la Ley de asociación comercial de la Cuenca del Caribe (CBTPA, por sus siglas en inglés), y la implementación de algunas de las recomendaciones del Grupo Especial (GE) de la OMC sobre el caso de algodón interpuesto por Brasil. En particular resalta la modificación del programa de garantías de créditos a las exportaciones GSM 102 y la eliminación de las garantías de crédito del programa GSM 103. Sin embargo, otras medidas cuestionadas por el GE como los pagos directos, no fueron eliminadas, además de que se incluyeron pagos a las fábricas de algodón que utilizan algodón del altiplano. Esta última medida, conocida como los subsidios al algodón "Step 2", había sido eliminada cuando el GE emitió su fallo.

A pesar de los aportes, expertos consideran que el balance del "Farm Bill" 2008 es negativo por cuanto "hace poco por cambiar la insostenible dirección general de la política alimentaria de los EE.UU.", según señala Dennis Olson del "Institute for Agriculture and Trade Policy". Para Olson, la desregulación del mercado agrícola estadounidense y las llamadas reformas a los bienes básicos, "no harán nada por revertir la tendencia hacia la creciente concentración del mercado, la especulación y manipulación, los subsidios indirectos a los alimentos baratos para la producción industrial de carne".

Tanto el Presidente de los EE.UU., George Bush, así como el Secretario de Agricultura, criticaron fuertemente el proyecto que emitió la conferencia de las Cámaras y amenazaron con vetarlo. Si bien Bush esperaba reducir el gasto en programas agrícolas en 10 mil millones de dólares, el proyecto actual los aumenta en 20 mil millones. A pesar de ello, tal amenaza se ha visto diluida por el amplio apoyo que el "Farm Bill" obtuvo en la votación en el Congreso. De hecho, el pasado domingo 18 el Presidente Bush extendió los programas del "Farm Bill 2002" por una semana más con el objetivo de buscar modificaciones a la recién aprobada ley. Sin embargo, los líderes del Congreso han manifestado que si Bush veta el "Farm Bill 2008", buscarán anular el veto a través de otra votación que cuente con una aprobación de una mayoría de dos tercios en ambas cámaras, algo perfectamente factible bajo el escenario actual.

Reportaje ICTSD y CINPE, fuentes consultadas: Bush signs one-week extension of federal farm bill. (2008, 18 de mayo). Reuters. Consultado el 19 de mayo de 2008, en http://www.reuters.com/articlePrint?articleId=USN1849674820080519

Duque, G. (2008, 19 de mayo). Congreso de E.U. se enfrenta con presidente Bush por proyecto de subsidios a la agricultura. Portafolio. Consultado el 19 de mayo de 2008, en http://www.portafolio.com.co/negocios/comercioext/2008-05-16/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-4167235.html

House of Representatives of the United States of America, Committee on Agriculture. (2008). H.R. 2419, the Food, Conservation, and Energy Act of 2008. Consultado el 19 de mayo de 2008, en http://agriculture.house.gov/inside/FarmBill.html Olson, D. (2008). Farm Bill a Missed Opportunity. Consultado el 19 de mayo de 2008, en http://www.iatp.org/iatp/commentaries.cfm?refID=102665

CAN: Nuevo modelo de desarrollo es necesario para enfrentar cambio climático

El cambio hacia un modelo de desarrollo menos lesivo para el medio ambiente es la opción "viable" para los países andinos, de acuerdo con el informe de la Secretaría General de la Comunidad Andina (CAN) titulado "El Cambio Climático no tiene Fronteras".

Dicho documento, que fue presentado el pasado 8 de mayo, hace un repaso de las causas y consecuencias del cambio climático en la subregión andina, y resalta que las pérdidas por efecto del cambio climático en los cuatro países de la CAN podrían ascender en el 2025 los 30 mil millones de dólares anuales, equivalente al 4.5% de su PIB.

En su primer apartado sobre el contexto global, el estudio aborda la situación actual de la humanidad haciendo énfasis en cómo la propia cotidianidad nos ha colocado en una realidad muy gravosa, que además amenaza con empeorar. El informe recuerda que 6.5 mil millones de personas desean un nivel de vida similar al de los países desarrollados, lo que genera una presión insostenible sobre los recursos del planeta.

En la segunda parte, los investigadores que realizaron el estudio a iniciativa de la CAN, resaltan la originalidad de los países andinos y dan cuenta de su enorme riqueza en términos de biodiversidad, recursos naturales y servicios ambientales. El informe apunta hacia la necesidad de recurrir al conocimiento milenario de las civilizaciones originarias para encontrar respuestas sobre la adaptación al cambio climático. También se hace hincapié en el hecho de que la agricultura es el "eslabón principal de la economía en la CAN", razón por la cual las alteraciones que ésta sufra con motivo del cambio climático, van a tener repercusiones en procesos relacionados o consecutivos.

Dentro de la sección sobre los impactos del cambio climático en la subregión andina, se destaca la multiplicación e intensificación de los desastres naturales y la creciente vulnerabilidad de la población por esos eventos. La inequidad en las condiciones sociales sería un factor adicional que coadyuvará -y de hecho ya lo hace- a contrarrestar el que las poblaciones andinas estén expuestas a fenómenos climáticos. El estudio advierte que el estimado que hace de las pérdidas de 30 mil millones de dólares anuales a partir de 2025 es conservador, pues las metodologías aplicadas por los países desarrollados no incorporan una serie de variables que para la subregión son fundamentales tales como: pérdidas en biodiversidad, cultura, paisajes, impactos en desorden e intranquilidad social.

Respecto a los desafíos que la subregión andina enfrenta, el informe se cuestiona el paradigma determinante del desarrollo de los países en desarrollo y en ese sentido dice: "Pero la gran pregunta es si es deseable alcanzar el contenido y las cantidades del PIB per cápita promedio de los países llamados desarrollados". Para contestar esa cuestión, el documento parte del hecho irrefutable de que no hay disponibilidad de recursos en el planeta para tal aspiración, concluyendo que la solución es optar por el "marco de una vida material austera y garantizando el acceso a los servicios básicos modernos". Los retos más importantes para la subregión serían: la gestión del agua, la energía, la biodiversidad y la seguridad alimentaria y el manejo de los bosques. Para afrontar dichos retos, el documento propone la intensificación de los procesos de integración en infraestructura (carreteras), en energía (tomando en cuenta la construcción de gasoductos) y la promoción de acuerdos multinacionales que faciliten el acceso al agua y que garanticen el abastecimiento alimentario.

Como conclusión, el estudio resalta que la tarea de proteger el medio ambiente de la subregión andina tiene un alto costo, pero que debe ser una responsabilidad compartida con el resto del mundo por los importantes servicios ambientales que ésta aporta.

El informe completo El Cambio Climático no tiene Fronteras. Impacto del Cambio Climático en la Comunidad Andina se encuentra disponible en http://www.comunidadandina.org/public/libro_cambioclimatico.pdf

Reportaje ICTSD y CINPE.