Puentes QuincenalVolumen 6Número 11 • junio de 2009

Cambio climático: Conferencia de Bonn concluye con pocos resultados


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La falta de compromisos por parte de los países a poco menos de seis meses de la cita en la cual se espera se defina el sucesor del Protocolo de Kioto, obligó a Yvo de Boer, el secretario ejecutivo de UNFCC, a reconocer que un acuerdo en Copenhague será “materialmente imposible”.A pesar de la inminencia de la Cumbre de Copenhague la última ronda de negociaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCC, por sus siglas en inglés), en Bonn, Alemania, avanzó a paso muy lento.

Aun así, de Boer se mostró optimista e insistió en que la conferencia ayudará a elucidar temas clave. “Copenhague brindará claridad sobre los principales temas políticos en este debate”, dijo de Boer. “Habrá mayor claridad en la medida en que los países industrializados reduzcan sus  emisiones, y la claridad sobre lo que los principales países en desarrollo están dispuestos a hacer para mitigar sus emisiones”.

La reunión más reciente que se realizó en Bonn tuvo lugar del 1 al 12 de junio, y se tradujo en la adición de más de 200 nuevas páginas al borrador de texto de 30 hojas. Sin embargo, el documento tendría que ser condensado de modo que pueda tratarse para que un acuerdo final se pueda alcanzar.

En la reunión, el jefe de la Convención Marco puso de relieve las cuatro cuestiones que desde su punto de vista deberían ser el punto focal de las negociaciones a fin de llegar a un consenso. Estos pilares son el establecimiento de metas para la reducción de emisiones por parte de los países industrializados, la presentación de los esfuerzos tangibles de los países en desarrollo más industrializados - como China y la India - para limitar las emisiones, los compromisos de financiación para la transferencia de tecnología para ayudar a los países pobres a mitigar y adaptarse al cambio climático, y el establecimiento de una ‘estructura de gobierno’ para el futuro tratado.

Pero, con el lento ritmo de las negociaciones no está claro cuánto tiempo tomará llegar a un consenso en los temas clave propuestos por de Boers. Algunos expertos dicen ahora que, incluso si un acuerdo de Copenhague puede lograrse ‘en principio’ en la reunión de diciembre, las negociaciones sin duda continuarán en 2010.

Japón añade pesimismo

Japón fue muy criticado cuando anunció sus planes de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero el pasado 10 de junio. Ambientalistas reprocharon que el objetivo del país asiático sea disminuir en un 15 por ciento sus emisiones para el año 2020 ya que utiliza 2005 como año base.  Esto equivaldría a un recorte de sólo el 8 por ciento por debajo de los niveles de 1990 - dos por ciento o menos de lo que el país está comprometido en el Protocolo de Kioto.

El primer ministro japonés, Taro Aso, afirmó que los planes de su país estaban en línea con aquellos iniciados por los EE.UU. y Europa, e incitó a otros a efectuar compromisos similares. “Todos debemos asumir el compromiso de abordar el problema del calentamiento global”, dijo Aso el miércoles pasado.

No obstante, los grupos ambientalistas no se impresionaron, e incluso se refirieron al primer ministro japonés como ‘George W. Aso’, en alusión al anterior presidente de los EE.UU., cuyas políticas en materia ambiental eran frecuentemente criticadas por ser muy débiles. El secretario ejecutivo de UNFCCC también lució preocupado por el anuncio de Aso, diciendo que se había quedado mudo. “Por primera vez en dos años y medio en este trabajo no sé qué decir”, dijo de Boer a los periodistas.

Objetivos permanecen ausentes

Probablemente la principal complicación en estas negociaciones es la falta de objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para los países desarrollados, ya sea colectiva o de manera individual. El tono definido a principios de año por el Presidente de los EE.UU., Barack Obama, llevó a muchos observadores a creer que los EE.UU. guiarían el proceso hacia Copenhague de la mano de compromisos ambiciosos para los países desarrollados. Sin embargo, este no ha sido el caso hasta ahora.

Algunos críticos ahora culpan de la actual falta de progreso en estas negociaciones a Washington. “La elección del Presidente Obama había creado enorme esperanza en todo el mundo de que los EE.UU. finalmente desempeñarían un papel de liderazgo para resolver la crisis climática”, dijo Karen Orenstein de Friends of the Earth. “Desafortunadamente para la supervivencia de las personas y del planeta, la posición de la Administración de Obama en estas negociaciones de las Naciones Unidas suena terriblemente similar a la de George Bush”.

Sin embargo, los EE.UU. han dejado claro que es preocupante que los países en desarrollo más industrializados - como China, que ahora es el mayor contaminador del mundo - seguirán aumentando sus emisiones nocivas a pesar de tratar Copenhague; es decir, exigen compromisos de su parte.

A este respecto, Todd Stern, negociador en jefe estadounidense para esta materia, estuvo en China la semana pasada para definir la futura cooperación bilateral en cuanto a reducción de emisiones. Aunque no se llegó a un acuerdo formal durante la visita de Stern, ambos países acordaron fortalecer la cooperación científica.

Traducción y adaptación de ICTSD y CINPE. “Slow-Moving Climate Talks Conclude in Bonn”, Bridges Trade BioRes, Vol. 9, No. 11, 12 de junio de 2009.

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