Puentes QuincenalVolumen 1Número 2 • octubre de 2004

UNCTAD presenta su Informe sobre el Comercio y el Desarrollo, 2004


De acuerdo con el Informe sobre el Comercio y el Desarrollo del 2004 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), lanzado el 16 de septiembre, la economía mundial luce mejor que hace un año, al igual que las perspectivas de países en vías de desarrollo. Sin embargo, la mayor apertura al comercio internacional y a las finanzas no han permitido a países en vías de desarrollo establecer una interacción virtuosa entre el financiamiento externo, la inversión doméstica y el crecimiento de las exportaciones. Para alcanzar esto, el informe argumenta, una agenda factible de desarrollo tiene que ser basada en el concepto de "coherencia".

Después de dos años de lento crecimiento, la economía mundial experimentó una expansión de 2.6% en 2003, según el Informe. Se espera que esto aumente a 3.8% este año como resultado de crecimiento en la economía de los EE.UU. y de la extensión económica en Asia del Este y del Sur. Aunque muchos opinan que esta recuperación es un indicador del crecimiento y de la prosperidad futura para los países en vías de desarrollo y desarrollados, otros se preocupan que los desequilibrios en la economía mundial y las incertidumbres sobre los precios del petróleo, tipos de cambio, y la salud de largo plazo de la economía de los EE.UU. pueden contrariar tal optimismo. Es incierto si los EE.UU. sostendrán el estímulo del crecimiento que ofrecieron al resto del mundo en 2003 y la primera mitad de este año. Aunque la economía mundial siempre ha sido dependiente del desempeño económico de los EE.UU., actualmente los déficit de los EE.UU. están mucho más lejos de lo que eran a finales de los noventa. UNCTAD por lo tanto se cuestiona la sostenibilidad del patrón del crecimiento mundial.

Los países en vías de desarrollo crecieron el año pasado a una tasa del 4.5%, y las economías en transición a una tasa de 5.9%, superando de esta manera el crecimiento del mundo desarrollado (2.0%). A pesar de tal crecimiento, la distribución de ingresos es extremadamente desigual. Sin embargo, el Este y Sur de Asia experimentaron un crecimiento considerable. América Latina también tuvo un aumento en el crecimiento de la producción. África se benefició menos, a excepción de África del norte, que experimentó un crecimiento como resultado de un alza en los precios del petróleo y un renacimiento del turismo.

El comercio se expande, pero no equitativamente

El Informe de la UNCTAD sobre también describió un rápido crecimiento en el comercio mundial. La expansión ha sido, en primera instancia, el resultado de un aumento en el valor de las exportaciones en dólares, conducido por la recuperación en los EE.UU., y el rápido crecimiento en el volumen de las exportaciones de países en desarrollo y en transición. De acuerdo al Informe, en 2002 y 2003 los países en desarrollo y en transición representaron alrededor de tres cuartos del aumento en el crecimiento del volumen de las exportaciones, y un 60 por ciento del aumento en el volumen de las importaciones.

Estos cambios representan la creciente relocalización de la producción de manufacturas y el patrón internacional del crecimiento de la demanda. Los países están ampliando sus propias industrias manufactureras y sirviendo como mercados importantes para un conjunto de manufacturas y de bienes. El crecimiento de la manufacturas requiere más entradas de metales y de otras materias primas agrícolas que el crecimiento basado en la expansión del sector de servicios. Las poblaciones que se amplían rápidamente representan demanda adicional en productos alimenticios.

Otro factor que influencia el comercio mundial fue el aumento dramático de la afluencia del capital privado en las economías en desarrollo y en transición, que aumentaron de US$47 miles de millones en el 2002 a US$131 miles de millones en 2003. Este aumento fue el resultado de una subida aguda en los créditos y de los flujos de capital a corto plazo atraídos por altas tasas de interés o de las expectativas de apreciación de la moneda. Sin embargo, el capital fluyó a economías con sustanciales superávit de cuenta corriente, que se agregaron a la acumulación de reservas de moneda extranjera, y no a los países en vías de desarrollo con necesidades externas de financiamiento y con bajas tasas de inversión. Tales países por lo tanto se beneficiaron poco. Dados tales desequilibrios, el informe afirma que el mundo debe considerar el miedo legítimo de los países en desarrollo de hacer flotar sus monedas ante la presencia de cambios en las expectativas de los mercados financieros y de trabajo internacionales en lugar de establecer un sistema monetario multilateral basado en reglas.

El Informe también se centro en los efectos sobre el desarrollo de una integración más cercana en la economía mundial. El "modelo de apertura"; apoyado por las instituciones financieras internacionales no ha permitido a países en vías de desarrollo fomentar una interacción armoniosa entre las finanzas internacionales, la formación de capital doméstica y el crecimiento de las exportaciones. Según el informe, un marco más comprensivo de políticas que reconozca la necesidad de promover la coherencia entre el sistema comercial y el sistema monetario y financiero internacional es necesario. Aunque la Ronda de Doha de la OMC tiene como objetivo la mayor liberalización del comercio internacional, se centra en la reducción de las barreras comerciales y la restricción de políticas domésticas que distorsionan el comercio, en lugar de analizar los desequilibrios comerciales y las distorsiones en el sistema monetario y financiero. Un acercamiento más integral y más cohesivo podría maximizar los efectos sobre el desarrollo de la integración en la economía mundial.

Para más información sobre el Informe sobre el comercio y el desarrollo del 2004, visite http://www.unctad.org.

Reportaje ICTSD y CINPE