Puentes Quincenal • Volumen 3 • Número 6 • marzo de 2006
Documento de Argentina sobre AMNA y en agricultura genera controversia
Un nuevo documento presentado por Argentina ante la OMC, acerca de cómo comparar la liberalización comercial de productos agrícolas y bienes industriales generó controversia en los grupos de negociación de acceso a los mercados no agrícolas (AMNA) y de agricultura.
Presentado en los dos grupos (TN/MA/W/67 y TN/AG/GEN/14), el documento desarrolla una metodología diseñada por Argentina en los primeros días de marzo, para evaluar el nivel de ambición de las distintas propuestas en las dos áreas de negociación (ver Puentes Quincenal, Vol. III, N. 5, 14 de marzo de 2006). El documento enfatiza que la UE, estuvo solicitando reducciones arancelarias mas profundas en AMNA de lo que está dispuesta a ofrecer en agricultura.
El documento delinea 4 bases
El párrafo 24 de la Declaración Ministerial de Hon Kong instruye a los Miembros "que aseguren que haya un nivel de ambición en el acceso a los mercados para la agricultura y el AMNA comparablemente elevado… de una manera equilibrada y proporcionada, compatible con el principio de trato especial y diferenciado."
Argentina, quien fuera uno de los países en desarrollo que presionaron para que esta disposición figurase en la Declaración de Hong Kong, argumenta en el documento que este mecanismo es necesario "para evitar la adopción de posturas opuestas extremas" en las dos áreas, "en vista de los efectos adversos que esto podría tener en el proceso de negociación."
La propuesta reconoce que tal comparación no es muy sencilla debido a que los aranceles agrícolas serán reducidos en base a una formula de reducción estratificada que aplicará diferentes porcentajes de reducción a los productos clasificados en cada una las cuatro bandas, mientras que los aranceles en materia de productos industriales serán objeto de una única fórmula matemática.
No obstante, Argentina diseño 4 bases para llevar a cabo una comparación numérica: la profundidad de la reducción arancelaria solicitadas por cada propuesta; la proporción de comercio consideradas por las flexibilidades en materia de acceso a los mercados para AMNA y agricultura; los máximos niveles arancelarios buscados por las propuestas, en las dos áreas; y la extensión sobre la cual los aranceles agrícolas terminarán consolidados en términos ad valorem.
La Argentina afirmó que el enfoque de la UE para AMNA — que toma en consideración una "fórmula suiza" con un coeficiente de 10 para países desarrollado y países en desarrollo avanzados -reduciría un arancel de 35% a 7.78%. Por otra parte, la propuesta de la UE en agricultura reduciría el mismo arancel solo hasta 19.25%. En este sentido, Argentina calcula que la propuesta de agricultura de la UE equivaldría a una fórmula suiza con un coeficiente de 42.78. "Tal resultado", dijo, "no es lo que los ministros tuvieron en mente como un nivel de ambición comparablemente elevado en las dos áreas."
Mas aún, la propuesta agrícola de la UE podría reducir sus aranceles agrícolas más elevados, de 400% a 100%, mientras que la propuesta de AMNA podría recortar la tarifa tope a 9.76%. Su promedio de aranceles agrícolas podría bajar de 22.49% a 12.02%, de aplicarse la primer propuesta, pero se reducirían a 4.82% de aplicarse la segunda.
La propuesta reconoce que Japón también está presionando por mayores reducciones arancelarias en AMNA de lo que está dispuesto a ofrecer en agricultura. Asimismo, la propuesta agrícola estadounidense reduce sus aranceles más altos (actualmente en 439.87%) a 65.98, mientras que el coeficiente de 10 que está buscando para AMNA reduciría los mismos aranceles agrícolas a 9.78%.
Con respecto a las exenciones de la reducción arancelaria, Argentina argumentó que los "productos sensibles" y otras flexibilidades que la UE buscaba en la negociación sobre agricultura, le permitiría proteger su mercado interno en una proporción mucho más grande de lo que estaría disponible para países en desarrollo dentro de la negociación de AMNA. También dijo que las modestas reducciones en los elevados aranceles de la UE y EE.UU., fueron incapaces de ampliar el acceso a los mercados debido a que el mismo es de naturaleza restringida, ya que la mayoría de las importaciones de productos agrícolas están sometidas a cuotas arancelarias.
El documento enfatizó que "argumentar que una reducción de un arancel restrictivo aplicado, en otro arancel aplicado, que también es restrictivo del comercio agrícola, deba ser compensada con una reducción en los aranceles aplicados en AMNA es indefendible", enfatizando que "cualquier tipo de reducción arancelaria en AMNA requerirá de mayores compensaciones en términos de cuotas arancelarias".
Los Miembros respondieron de forma similar en ambos grupos
Fuentes reportaron que la mayoría de los Miembros reaccionaron favorablemente al documento de Argentina durante la reunión del grupo de negociación de AMNA, que se llevó a cabo el 20 de marzo. Brasil reiteró la importancia del Párrafo 24 y dijo que la propuesta podría ayudar en las negociaciones, un sentimiento parecido fue expresado por China.
Nueva Zelanda dijo que la metodología sumó un punto valido, y remarcó que es necesario llevar a cabo mejoras en materia de acceso a los mercados en agricultura y AMNA.
EE.UU. dijo que una "ronda de desarrollo" no significa que solo a los países desarrollados se les deba solicitar liberalizar, al tiempo que remarcó que el establecimiento de comparaciones es complicado. Corea, miembro del G-10, dijo que las comparaciones numéricas son parciales e imposibles de llevar a la práctica, y remarcó que los aranceles industriales fueron reducidos en el transcurso de varias rondas de negociación, mientras que la reducción de los aranceles agrícolas se llevó a cabo en una ronda, es decir la Ronda Uruguay.
La UE argumentó que la reducción arancelaria debe ser juzgada en base a sus impactos en las tarifas aplicadas, y que una comparación de los niveles de ambición debería incluir el comercio de servicios también.
Discusiones similares fueron mantenidas, la semana pasada, en el marco de la reunión del Comité de Agricultura en Sesión Especial. La UE y el G-10 expresaron su oposición a la metodología, así como el grupo de países africanos, caribeños y del pacífico (ACP). Estos expresaron temor respecto de los efectos potenciales que la misma pudiera causar en países que se han beneficiado de antiguas preferencias. Retomado las discusiones que se llevaron a cabo en el grupo de AMNA, argumentaron que el Párrafo 24 no prevé tales comparaciones numéricas.
La delegaciones, incluyendo a los miembros del G-20, India, Pakistán y Tailandia, conjuntamente con países desarrollados exportadores de productos agrícolas, como Autralia y los EE.UU., dijeron que el documento demostraba la brecha entre las ambiciones de algunos países en AMNA y en agricultura.
Reporrtaje ICTSD y CINPE