Puentes QuincenalVolumen 5Número 4 • febrero de 2008

Persisten divisiones: Agenda apretada sobre modalidades de Doha


Los Miembros de la OMC se siguen comportando como si una reunión ministerial fuera a realizarse entre la mitad de marzo y abril para alcanzar un acuerdo marco que haga posible concluir las negociaciones de la Ronda Doha a finales de este año. Sin embargo, marcadas divisiones no permiten determinar si los funcionarios de las capitales estarán en posición de conseguir un entendimiento.

Con el objeto de que los ministros tengan una oportunidad realista de lograr un acuerdo sobre modalidades -fórmulas y modelos para reducir los aranceles agrícolas, subsidios agrícolas, y aranceles a los productos manufacturados, así como excepciones a los mismos-, éste debe ser presentado con un número limitado de asuntos de los cuales se pueden obtener beneficios. Esa es la perspectiva ampliamente compartida por el Director General de la OMC, Pascal Lamy, los presidentes de los comités negociadores de agricultura y bienes industriales, y los delegados en Ginebra.

Actualmente, los diplomáticos están tratando de resolver muchos de los asuntos técnicos que tienen el potencial de afectar significativamente el valor de la ofertas de liberalización de los diferentes países. En este sentido, se están basando en los borradores de acuerdo que los presidentes de Agricultura y acceso a los mercados no agrícolas (AMNA) sacaron el pasado 8 de febrero. Las discusiones más recientes en esos comités tenían el objetivo de determinar el "proceso horizontal" de beneficios intersectoriales; primero entre los negociadores y funcionarios de alto rango, y luego entre los ministros. Sin embargo, pocos avances se han logrado en agricultura, a pesar de que el presidente de esa negociación, el Embajador Crawford Falconer de Nueva Zelanda, ha sugerido que al menos se acuerde algo en aquellos asuntos que no presentan mayor dificultad (ver nota relacionada en este número).

Para conocer las ganancias y pérdidas en las negociaciones de AMNA, se requiere: La fórmula de "coeficientes" que determinará futuros techos arancelarios para países industrializados y en desarrollo, y los modelos de "flexibilidad" que definirán el número de productos que los países en desarrollo podrán sustraer de la liberalización. De hecho, esta claridad -muy distinta de las concesiones agrícolas-, aparentemente ha contribuido a que las discusiones se hayan vuelto muy complicadas.

El nuevo texto del Presidente del comité de negociaciones sobre el AMNA, el Embajador Don Stephenson de Canadá, removió todos los modelos potenciales para estas flexibilidades, y sugirió que dado el impasse total, los Miembros deberán tratar de llegar a un consenso mediante la exploración de otras alternativas que permitan obtener mayores coeficientes en lugar de menores flexibilidades y viceversa (Ver Puentes Quincenal 14 de febrero de 2008 http://www.ictsd.org/puen_quince/08-02-14/art2.htm). Según fuentes comerciales que asistieron el 20 de febrero a la primera discusión del texto, las delegaciones se mostraron críticas respecto a esta decisión, pues no se ha dejado margen de negociación alguno.

Las comparaciones "horizontales" entre agricultura y AMNA hasta este momento estriban en reclamos sobre la "tasa de intercambio" entre estas dos áreas de negociación. El Ministro francés de agricultura, Michel Barnier, provocó agitación al tachar al texto agrícola de "inaceptable", y dijo en Bruselas que los Estados miembros de la Unión Europea (UE) estaban dando mucho en agricultura sin obtener concesiones en AMNA, ni en protección para alimentos regionales. Tailandia, por el contrario, comentó que a pesar de que la mayoría de los aranceles a los bienes industriales de los países en desarrollo serían disminuidos al rango de 20, algunos aranceles agrícolas podrían permanecer muy altos, como del 500%, si Bruselas impide un tope límite máximo arancelario. La alianza NAMA 11 ha sido muy crítica respecto del contraste que existe entre las flexibilidades que los países en desarrollo tienen en AMNA, con aquellas disponibles en agricultura para los países ricos -quienes no están sujetos a un límite de volumen de importación-.

¿Un "árbol de Navidad" atenta contra modalidades de Pascua?

La lista creciente de asuntos que los Miembros quieren tratar durante el proceso horizontal, también va a complicar las cosas para un potencial acuerdo de modalidades. Por ejemplo, la UE y EE.UU. piden que se organice una conferencia en la cual los miembros con mercados clave señalen qué tanto están dispuestos a abrir el sector servicios a la competencia extranjera. Japón y Canadá quieren incluir reglas sobre derechos antidumping. Bruselas busca la protección de indicaciones geográficas para alimentos regionales; India y Brasil apuntan a una propuesta para reformar las reglas de la OMC sobre patentes para invenciones que usen recursos biológicos, entre otros intereses.

El Director General de la OMC, Pascal Lamy, ha advertido que llevar un "árbol de Navidad" de diferentes asuntos a la mesa de negociación, va a disminuir las posibilidades de conseguir un acuerdo sobre las modalidades en agricultura y AMNA. Más aún, porque las posiciones en estos temas son todavía muy distantes.

Si se trata de lograr un acuerdo, como se ha mencionado, ¿por qué los países están haciendo toda una serie de demandas en otros temas, tales como servicios, reglas, pesca, etc.? El principio de la OMC del "mandato único" implica que "nada se aprueba hasta que todo se apruebe", lo cual significa que un gobierno puede vetar un eventual paquete de Doha que considere insatisfactorio, a pesar de que haya un acuerdo sobre modalidades.

"Muchos países, [tales como] EE.UU. y la UE, piensan que la mejor opción [para lograr sus objetivos] es el proceso horizontal, sin importar el mandato único", explicó un delegado. "Por lo tanto, no sorprende ver que otras delegaciones se sientan de la misma forma". Los países más pequeños verán sus opciones todavía más reducidas después de que pase un acuerdo sobre las modalidades, informó la fuente. Esto probablemente porque estarán bajo "una fuerte presión de no bloquear la Ronda", bajo el supuesto, por ejemplo, de progresos insatisfactorios en materia de desarrollo, como el acceso libre de aranceles y de cuotas para los exportadores de países menos adelantados.

El delegado sugirió que si los servicios figurasen fuertemente en el proceso horizontal, entonces otros países también querrán hacer presión para incluir sus prioridades en las discusiones. Lo anterior parece probable dado que la UE ha aportado "mucho capital político" en este proceso. "Nos estamos preparando para tener un acuerdo en todos los asuntos", comentaron. Mientras tanto, se cree que Lamy está consultando con los Miembros respecto al alcance y los tiempos de un probable proceso horizontal.

En los tres últimos años ha habido intentos fallidos por alcanzar avances en las modalidades de la Ronda Doha. Algunos negociadores consideran que este año será el indicado para lograrlo pues mucho del trabajo técnico de base ya está listo; sin embargo, otros creen muy poco en la meta de tener una reunión mini-ministerial para Pascua.

Traducción y adaptación de ICTSD y CINPE de: "Persistent Divisions, Crowded Agenda Loom Over Doha Modalities Push", Bridges Weekly, 20 February 2008.